La primera de estas dos sesiones centradas en conocer casos de éxito de TICs para la Cooperación al Desarrollo contaremos con: Daniel Annerose (Manobi), Bright Simons (Mpedigree) y Juliana Rotich (Usahidi). Desgraciadamente, Vasco Van Roosmalen del Equipe de Conservaçao de Amazôñia no ha podido asistir por causas personales y durante la sesión de mañana se intentará contactar con él via Skype.
Cada proyecto cuenta con 20 minutos para presentarse.
Manobi:
El primer proyecto presentado es Manobi. Manobi es un proyecto que busca solventar algunos de los problemas más graves del mercado agrícola africano.
Manobi emplea un sistema multiplataforma que permite acceder a sus contenidos mediante SMS, MMS, Wap, Internet móvil y su página web. Mediante esta plataforma, los granjeros pueden acceder a información importante para mejorar sus condiciones de vida, como por ejemplo los precios en diversos mercados de sus productos. De esta forma cuando tengan que realizar una negociación con una empresa o un intermediario sabrán exactamente el precio al que se venden sus productos y, por tanto, no será tan fácil engañarlos para comprar a un precio por debajo del del mercado.
A través de Manobi se fomenta también la comunicación entre el pequeño agricultor y las grandes empresas, facilitando que ambas partes se vean beneficiadas. También, para mejorar el comercio de productos frescos, disponen de un sistema que permite trazar con exactitud el viaje de un alimento hasta las estanterías de los comercios, garantizando al usuario final un producto de mejor calidad.
Manobi crea una convergencia entre los servicios de internet y los de telefonía móvil que hace que su plataforma sea accesible desde muy diversos lugares y desarrollan contenidos y servicios locales centrados siempre en el bienestar del usuario.
Su misión: convertir a pequeños y vulnerables granjeros en prósperas industrias agrícolas.
mPedigree:
En segundo lugar se nos presenta mPedigree, un proyecto basado también en la telefonía móvil que busca combatir la proliferación de farmacos falsificados.
Un tercio de los medicamentos que se consumen en el mundo no provienen de laboratorios con garantías si no de miserables cocinas, similares a las que se usan para fabricar otro tipo de drogas. Estos medicamentos pueden ser letales de diversas formas, tanto por inacción cuando presentan dósis ridículas o directamente no presentan nada del principio activo o por contener dósis demasiado elevadas u otros productos tóxicos.
El problema de la falsificación es tan grave que las medidas tradicionales para controlarlo son ineficaces. Los hologramas, logotipos y demás características del producto son copiadas casi a la perfección haciendo muy difícil identificarlos.
mPedigree es un sistema que, mediante la colaboración con las empresas farmacéuticas, pretende promover un sistema en el que cada producto sea etiquetado con un código único. Una vez que el usuario recibe la medicina, deberá rascar una banda plateada que esconde dicho código y enviar un sms totalmente gratuito para comprobar si ese código es válido. De esta forma, en un par de minutos puede estar seguro de que lo que va a tomar no es nocivo.
En este caso, la alianza con la empresa privada es fundamental ya que el principio de la cadena debe darse en los laboratorios y plantas envasadoras. Además, para que el SMS resulte gratuito al usuario, las farmaceuticas deberán abonar un porcentaje de su coste.
Es de vital importancia que el SMS sea gratuito, de esta forma no sólo las personas que dispongan de un teléfono móvil podrán acceder a él si no que podrán pedir prestado el teléfono en la propia farmacia o a un conocido.
Ushahidi
Por último conocemos un poco más de Ushahidi. Un proyecto del que ya pudimos saber algo el año pasado pero que hoy se nos explica de forma clara.
Ushahidi surge como respuesta de un grupo de bloggers a los disturbios post-electorales de Kenia del año 2007. Estos bloggers se dieron cuenta de la importancia que tenía dar voz a los ciudadanos para transmitir información de primera mano.
Ushahidi nace como una plataforma donde cualquiera puede dar información. Para ello basta con enviar un sms o entrar en su sitio web. Esta información ciudadana, convenientemente traducida y filtrada, puede ser de vital importancia para coordinar acciones de ayuda humanitaria.
Ushahidi es una plataforma de software libre gratuito que permite que cuaquiera monte su propio sistema sin necesidad de empezar de cero, ni tener que desembolsar grandes sumas de dinero.
Además, debido a las importantes limitaciones que se presentan en África, están seguros de que si funciona en África funcionará en cualquier parte.
La plataforma, como es habitual en plataformas sociales, se enfrenta a una serie de inconvenientes como que la información enviada sea poco veraz o que, directamente, sean los antagonistas a la causa los que publiquen información errónea. Para solucionarlo se debe fomentar el compromiso de las comunidades de forma hiperlocal, de esta manera la propia comunidad irá filtrando la información y dejándola libre de ruido (algo muy común en otras redes sociales generales como Twitter donde un único mensaje puede repetirse miles de veces sin aportar nada nuevo).