La mesa redonda se abre planteando los retos de la implantación de las TIC en países en vías de desarrollo: la falta de infraestructuras adecuadas, el miedo a las nuevas tecnologías, la curva de aprendizaje.

Es importante también tener en cuenta que debe existir una transparencia y un flujo de información adecuado, no sólo entre países sino también tomando en cuenta a otros agentes de la cooperación y a la propia ciudadanía.

Debemos escuchar más a los países empobrecidos para conocer realmente sus necesidades e impresiones y así dejar de malgastar recursos.

Las TIC deben desempeñar un papel como herramienta para habilitar a las personas a realizar mejor sus tareas, el desarrollo no es una cuestión sólo de tecnología, implica cambio social, político etc.

Es importante que estas tecnologías sean abiertas e inviten a la participación.

En España nos enfrentamos al reto de coordinar la multitud de iniciativas tanto públicas como privadas.

Además, para aprovechar al máximo los recursos, es necesario aprender a identificar las buenas prácticas y así construir progresivamente sin necesidad de malgastar recursos “reinventando la rueda”.