Este primer día del Encuentro ha sido muy enriquecedor. Durante toda la mañana hemos podido comprobar que existen proyectos viables y exitosos surgidos en los países del Sur.

De todos estos proyectos podemos extraer conclusiones que, seguramente, nos ayudarán a comprender un poco mejor a las comunidades con las que queremos colaborar.

En primer lugar, es importante darse cuenta de que en África y el resto de países en vías de desarrollo existen personas con muchísimo talento. Durante mucho tiempo hemos tendido a ir a llevarles “nuestra tecnología” pero ellos mismos son capaces de desarrollar proyectos de envergadura si les proporcionamos el apoyo que necesitan.

Por otro lado, el éxito de todos estos proyectos se fundamenta en estar desarrollados con el usuario en mente en todo momento. No es lo mismo implantar una nueva tecnología totalmente ajena a la comunidad que trabajar con ellos para adaptar la tecnología a sus necesidades y características.

Además, ha quedado claro que las alianzas publico-privadas suponen un fuerte estímulo para estos proyectos. Contar con la colaboración de grandes empresas puede facilitar el acceso a recursos o, como en el caso de mPedigree, posibilitar la implantación de estas soluciones novedosas.

Por tanto, el futuro de la cooperación pasa por abrir un diálogo activo donde las ideas fluyan de norte a sur y de sur a norte. Donde todos podamos aprender y colaborar, incluídas las grandes multinacionales, las pequeñas empresas, los agentes de cooperación y las propias comunidades.