Difusor 1-Kers 0

Archivado en (Sin categoría)por grandprix on 30-03-2009

Archivado en: , , , ,

Por Eduardo Alonso / Gijón (Asturias)

Si, los quintos puestos, hace no mucho insuficientes, ahora se celebran. El desastre en el Gran Premio de Australia quedó reducido más por los accidentes y sanciones de sus rivales que por las propias virtudes del monoplaza de Fernando Alonso, imperfecto ayer sobre un asfalto bacheado, presa de los fuertes vientos y víctima de la falta de estrategia del equipo al hacer esperar al asturiano en el pit-lane mientras Piquet reportaba. En fin. Pero no fue únicamente el caso de Renault.

El papelón del resto de los llamados ‘grandes’, entre los que incluyo también a la marca francesa, ahí está. Y no hablo ya sólo de sus resultados, sino más bien de sensaciones. Tenía razón Joan Villadelprat, viejo perro en esto de la F-1, cuando me decía la semana pasada que la revolución del reglamento les había pillado poco preparados y que la inteligencia, la habilidad y los conocimientos valen en ocasiones más que el dinero.

buttonaustrlia2

El Brawn que ayer arrasó a los grandes constructores es fruto de quince meses de trabajo y un presupuesto gigantesco llegado desde Honda y no de las apreturas actuales del equipo modesto que es hoy en día -tras el doblete, anunció el despido de 270 empleados-. Es cierto. Pero, en cualquier caso, es una buena noticia frente a la tiranía de los ‘grandes’. Como también lo es Williams y, pese a todo, Toyota.

Alonso acabó quinto, Hamilton, sorprendente y genial, tercero, batacazo de Ferrari, decepción de BMW, salvo por un magnífico Kubica, sensacional Vettel con un Red Bull sin Kers ni difusor innovador…

El polaco de BMW dejó ayer patente lo que muchos sospechaban: que el KERS no es tan importante como un buen difusor, que, al menos de momento, hubiera sido más rentable invertir todos esos momentones de euros en aerodinámica y no en investigación, desarrollo y construcción del aparatito. No ofreció esa diferencia que se esperaba. Quizás no es un circuito con tan pocas rectas y tan revirado como el australiano. Lo decía Alonso al término de la carrera.

Renault le dará una nueva oportunidad en Malasia, un escenario más adecuado, aunque ha barajado montar sólo un coche con el nuevo sistema, tal como hizo BMW esta vez -Heidfeld sí, Kubica no-. No obstante, su caballo de batalla está en la factoría de Enstone, donde se trabaja día y noche en el nuevo difusor, que puede darle un 40% más de apoyo aerodinámico. Briatore dice que estará para Barcelona, pero puede estar antes. De hecho, Renault y también Red Bull ya manejaron esta idea en pretemporada, pero, en su caso, se encontraron con el no de la FIA y tiraron el proyecto a la papelera. Ahora lo recuperarán.

No obstante, el patrón de la escudería francesa parece asumir con sus palabras que la Corte de Apelaciones dará el visto bueno al polémico invento. Por eso todos se han subido al carro de los difusores. McLaren lleva más de un mes en ello y lo veremos muy pronto. Ferrari otro tanto. Les han pillado, se han quedado atrás, pero será por poco tiempo. Seguro.

De momento, nos quedamos con la imagen del día. Button y Barrichello encharcando de cava al director galáctico: Ross Brawn.

PD. El Gran Premio de Abu Dhabi, que cierra el calendario de este año, corre peligro. El rumor que ayer circulaba por el ‘paddock’ aseguraba que el circuito, en obras, no llegará a tiempo. Su vacante, de ser así, sería de nuevo Canadá y, más concretamente, Montreal, que ocuparía la fecha de la carrera de Brasil y ésta, la de Abu Dhabi.

Lío en Melbourne

Archivado en (Sin categoría)por grandprix on 27-03-2009

Por Eduardo Alonso / Gijón (Asturias)

El lío es demencial en Melbourne. La amenaza ya no es Brawn, sino Williams, Brawn y Toyota. Las tres escuderías puestas en el punto de mira por el dichoso difusor de marras, que de momento es legal, se han adjudicado esta madrugada los mejores tiempos en la segunda sesión del Gran Premio de Australia. Ellos han sido los protagonistas, mientras los ‘grandes’ han ocupado posiciones a partir de la décima.
28swy2p1 Y, aunque en la calificación y en la carrera esas diferencias se reduzcan un poco, porque el circuito tendrá más adherencia,  esos tres coches ruedan, hoy por hoy, a otro nivel. El problema es que, hasta que la Corte de Apelación no se pronuncie -no será antes de quince días-, cualquier resultado quedará en el aire.
El caso es que el polémico difusor -es en forma de V en vez de seguir recto como en las demás escuderías- aporta casi un segundo por vuelta. Las ‘grandes’ -a excepción de Red Bull, cuyo diseño trasero parece no poder asumir este modelo de difusor- ya han tomado nota y están trabajando con él en el túnel de viento por si acaso mientras siguen protestando. No obstante, eso les llevará tres o cuatro carreras.renautlbuena1

¿Por qué no se ha tomado una decisión definitiva sobre el difusor antes? Charlie Whiting, director técnico de la FIA, les dio su visto bueno en pretemporada, posiblemente, por indicación de Mosley para favorecer a las escuderías más modestas y darles un poco de aire. Se entiende que económico. Ahora, como mínimo, habrá que esperar dos semanas.

La fórmula de Ecclestone y Mosley

Archivado en (Sin categoría)por grandprix on 25-03-2009

Por Eduardo Alonso / Gijón (Asturias)

Max Mosley y Benie Ecclestone, presidente de la FIA, el primero, y patrón y mandamás de la F-1, el segundo, se han propuesto seguir controlando todas las claves del jardín que tienen montado. Pero algo no debe andar bien en la Fórmula-1 cuando sus dirigentes demuestran una preocupante falta de criterio. Ejemplos varios. El difusor de Brawn, Toyota y Williams, el sistema de puntuación, el conato de motín a bordo por parte de Briatore, Dennis y, dicen, Ferrari para no viajar a Australia… ¿Pero todo esto es casual o intencionado?

El hecho de que quien impulsa la maquinaria de la F-1 y quien imparte justicia, supuestamente, con el reglamento en la mano fomenten polémicas varias a falta de unos pocos días max-mosley-ecclestone2para el comienzo del Mundial hace que lo que empezó siendo probablemente un asunto doméstico adquiera un cariz, claramente, de márketing y de promoción.

Me lo decía ayer Joan Villadelprat en una conversación para un reportaje del periódico. Da la sensación de que la polémica gusta, y mucho, tanto al jefe del negocio como a la figura complementaria en su imperio deportivo y económico. Porque se habla de F-1. Y eso es lo importante. Que se hable.

Brawn, Williams y Toyota han buscado las cosquillas al reglamento. Muy bien. Es su deber. Como lo es asegurarse antes de iniciar la construcción del coche de su legalidad. El ‘gurú’ Brawn y compañía seguramente lo han hablado con la FIA y han recibido el OK. ¿Por qué la polémica y las palabras de Mosley sobre una posible sanción a posteriori? Para crear polémica. Para generar debate. Para que se hable de la F-1.

Y más de lo mismo con el sistema de puntuación. Llevamos más de una semana hablando de él, debatiendo sobre sus ventajas o inconvenientes. Pero, ¿quién lo cambia? El mismo que hace la ley, el mismo que sabe que veinte días antes del inicio del primer gran premio es imposible llevarlo a efecto, a no ser que cuente con el beneplácito de todos los equipos. Más polémica.

Ayer el diario ‘The Times’ desvelaba la amenaza de Briatore y Dennis de no enviar sus monoplazas a Australia por un problema en el reparto de los ingresos. Fue el propio Bernie Ecclestone el que lo cuenta, cuando ya todos los equipos tienen sus coches en los boxes de Albert Park y queda patente que la protesta fue atajada.

¿Hay quién lo entienda?

Yo voto sí

Archivado en (Sin categoría)por grandprix on 20-03-2009

Por Eduardo Alonso / Gijón (Asturias)

Vaya de entrada que no soy de la corriente crítica, sino de aquellos, pocos todavía, que piensan que la decisión de la FIA de conceder el título a quien más victorias consiga tiene, en el fondo, su razón de ser, aunque no sea la fórmula óptima. Vale. Y lo digo sin tapujos. Mosley ha llevado un poco más allá la propuesta de medallas del tío Bernie. Quizás demasiado, sí. Mucho más de lo que, en privado, asumían los constructores. Pero ya era hora. Se acabó el conservadurismo, los trapicheos entre los compañeros, las tácticas de equipo, esas de gana tú hoy y ya en la siguiente carrera gano yo…

alonso1Los intereses de Alonso tampoco creo que se vean perjudicados. Al contrario. Renault tiene bien claro quién tiene que ganar y no se va meter en un enfrentamiento interno. Briatore es perro viejo y sabe mucho de esto. Por tanto, no habrá que repartir victorias. Leo a algunos compañeros que el asturiano es un corredor de maratón, de ir poco a poco. Que lo es, como quedó patente en sus dos títulos, cuando el R25 y R26 seguramente no eran los mejores monoplazas ni contaban con el mejor propulsor, pero eran los más fiables. Pero todo cambia. El Alonso del tramo final de 2008 no fue un Alonso especulador. Ni mucho menos.

Un compañero de la redacción de EL COMERCIO me recuerda, en este sentido, aquello que le espetó un ‘viejo’ ingeniero en Parma a un adolescente Alonso y que el ovetense hizo propio: “No te olvides de que el segundo es el primero de los tontos”. Un consejo que hoy cobra más fuerza aún, ¿verdad?

El mundo romántico de la F-1 hace mucho que que dejó de serlo para convertirse en una competición más de técnica que de pericia, más de ‘circo’ y de negocio que de pura rivalidad. Esta polémica, la enésima, no debe interpretarse si no como una riña más dentro de una convivencia entre los propietarios de la F-1 y los rectores de la FIA que nunca ha sido, precisamente, sencilla.

Pero, pasada la pretemporada y casi ya oliendo la goma quemada y los chispazo de las motores en Australia, las preguntas. ¿Cambiará algo la F-1 este año? ¿Habrá más espectáculo? ¿Beneficia o perjudica el nuevo sistema de puntuación a Alonso? ¿Es Brawn lo que hemos visto en los tests o sólo lo parece? Es verdad que todo será una incógnita hasta que se dispute el día 29 la primera carrera en Australia. Hacer pronósticos sobre la eficacia de un nuevo coche de F-1 siempre es muy complicado porque los entrenamientos, e incluso las simulaciones de carrera completa -únicos elementos de juicio comparativo entre los diferentes monoplazas-, no son las carreras en sí mismas. Pero, a una semana del inicio del Mundial, algunas cosas se adivinan de antemano. Podría decirse que, sobre el papel, el R29 podría funcionar, que Ferrari, pese a sus quebraderos de cabeza con el Kers, es el monoplaza de referencia en estos momentos, que McLaren no carbura, con o sin Hamilton, y que Brawn ha sido el dulce de la temporada y que, mucho me temo, no va de farol. El tiempo dirá.

Canal Fórmula-1
Envïa tus fotos
Canal Juegos
La porra de la Fórmula-1