Renault llega tarde
Archivado en (Sin categoría) por grandprix el 07-04-2009
Por Eduardo Alonso / Gijón (Asturias)
Aún recuerdo el grito de la tribuna principal de Montmeló celebrando el éxito de Fernando Alonso en la crono del Gran Premio de España del pasado año. Alonso, casi ‘pole’ con aquel Renault R28 que no carburaba. El asturiano regresaba momentáneamente -romperÃa posteriormente el motor en la carrera- de sus penurias competitivas de la forma más inesperada. Doce meses después, con otro coche, pero también con presa de muchas carencias, todos deseamos un salto hacia delante similar aquel. ¿Deseo o realidad?
No se trata de decir que la paciencia de Fernando empieza a saltar o que si hay o no ultimátums. Pero sucede que el coche ha evolucionado, sÃ, pero menos de lo esperado. Que el morro de pato no da el rendimiento pretendido, que le falta tracción, trabajo aerodinámico y saber, por fin, si el KERS es una ventaja o una desventaja que habrá que aguantar para rentabilizar toda la inversión millonaria.

Jefatura. Pat Symonds (ingenierÃa), Bob Bell (chasis), Rob White (motores) y Flavio Briatore.
Al asturiano no le acompaña el coche, del mismo modo que las estrategias de su equipo -poco afortunadas en Malasia- tampoco le sirven para paliar las carencias de su monoplaza.
“Tranquilos, mejoraremos», ha repetido estos dÃas Flavio Briatore, fantástico vendedor de sà mismo y su producto. La escuderÃa francesa tiene el tiempo justo para aportar la evolución aerodinámica que necesita Alonso. Y, aun asÃ, llegarán tarde. Si el próximo dÃa 14 la FIA da el visto bueno al difusor de Brawn, que lo hará, no lo duda nadie, McLaren y Ferrari, que se pusieron a trabajar el mismo dÃa en el que vieron esta solución, ya estrenarán una copia descarada cuatro dÃas después en China. Renault, que se ha dormido, no estará listo ni en Shanghai ni una semana más tarde en Bahrein. Quizás para Montmeló.




