Toca zafarrancho
Archivado en (Sin categoría)por grandprix on 08-06-2009
Por Eduardo Alonso / Gijón (Asturias)
Las cosas no cambian. El Mundial está cada dÃa más decidido a favor de Jenson Button y Brawn GP, que ya empiezan a aburrir, y las grandes escuderÃas no entran en los puntos, como Renault y McLaren, o lo hacen por casualidad, como Ferrari. Han fracasado y, lo que es peor, pese a sus recursos casi ilimitados -la ScuderÃa no ha dudado en construir un coche totalmente nuevo, el F60 B y ni aun asÃ-, no han dado con la fórmula para cuestionar la jerarquÃa que estableció el doble difusor a principio de temporada. Y parecen que tampoco lo harán en lo que queda de año. La FIA admitió una solución probablemente ilegal con el ánimo de animar el Mundial y, de paso, dar un toque a los grandes constructores y casi se ha cargado la competición.
Pero en Estambul y en todos los cÃrculos de la F-1 de lo que se habla es el del Mundial paralelo, del órdago de los equipos a Max Mosley y Bernie Ecclestone con un trasfondo claramente económico. No olvidemos que el tÃo Bernie se lleva el 50% de los ingresos de televisión y un fijo de unos 20 millones de media de cada circuito. Entre otras cosas, claro. Pero, ojo, el negocio se apaga y el acuerdo se antoja difÃcil. Cada parte se está posicionando. Los pilotos, con quienes les pagan. Los circuitos, probablemente, con la FIA, con los que tienen firmados contratos de exclusividad. Excepto Mónaco, que puede ir a su aire. ¿Y las televisiones? ¿Y los patrocinadores?
El dÃa 12 se hará pública la lista definitiva de equipos para 2010. Probablemente llegue antes el acuerdo y no haya una escisión que no beneficia a nadie y que pondrÃa en peligro la misma esencia de la F-1. ¿Un Mundial de la FIA y un Campeonato de los equipos? No lo creo, pero, visto lo visto, todo es posible. Williams y Force India se han bajado del tren por los compromisos que les unen con Bernie -les ha adelantado dinero y, en una F-1 sin Ferrari y compañÃa, mandarÃan ellos-, pero los grandes constructores han decidido liarse la toalla a la cabeza y tirar hacia delante. Lo decidieron en una reunión en el motorhome de Toyota, curiosamente, delante de una cristalera que deja ver lo que ocurrÃa en el interior. ¿Quién cederá?
De Renault, hoy casi que prefiero hablar poco. Lo de este fin de semana en TurquÃa ha sido más que una decepción un auténtico fracaso. Anunciaron públicamente mejoras que después Alonso, enfadado, tuvo que desmentir públicamente, y que sólo le daban una décima. El alerón que debÃa hacerles volar y que llevaban más de un mes anunciando no funcionó. De hecho, lo probaron el viernes por la mañana y lo retiraron por la tarde… Y, aun asÃ, me extraña la actitud de la escuderÃa francesa. No tienen patrocinador principal para la próxima temporada tras el anuncio de adiós de ING y deberÃan esforzarse en lucirse con buenos resultados para cazar nuevos patrocinadores. Eso pienso yo, pero parece que Briatore está más preocupado en sus negocios y en organizar reuniones en la cubierta de su yate que en otra cosa. En fin.
Menos más que no todo fue la F-1. La mañana del domingo la salvó la segunda plaza de Javi Villa en las GP2 Series, que se pudo ver por televisión, y el triunfo de Bruno Méndez en la European F3 Open en el Jarama. Me alegro por Villa porque se lo merece, se lo ha currado y, sobre todo, porque indica que la lÃnea de la escuderÃa Super Nova es hacia arriba, pese a que algunos a los que le gusta opinar renegaban del equipo inglés. Con un pelÃn de suerte en las cronos del viernes, seguro que nos volverá a dar una alegrÃa. Si es en forma de victoria, mejor que mejor.
Lo de Bruno es cosa aparte. Ganó el domingo con autoridad y el sábado lo hubiera hecho también si no llega ser por un charco que pisó y que le llevó fuera de la pista, perdiendo la cabeza de carrera. Pero, aun asÃ, está lanzado a por el tÃtulo. Tiene un equipo que le responde y que le da un buen material -Adrián Campos no se equivocó con su fichaje y lo sabe- y eso es lo único que necesitaba. ¿Qué pasará con él el próximo año?




