Campos y el culebrón sin fin
Archivado en (Sin categoría)por grandprix on 14-06-2009
Por Eduardo Alonso / Gijón (Asturias)
Las principales escuderÃas siguen su cruzada contra la FIA y Ecclestone. El comunicado de Mosley dio entrada a tres nuevas escuderÃas -Campos Grand Prix, Manor F1 Team y el estadounidense Team US F1-, pero no resolvió el tema de los dineros, que es la clave en todo esto. Lo dijo el presidente de Renault, Carlos Goshn, recientemente. Las escuderÃas quieren controlar los ingresos. Y no les falta razón. Calculan que con todo ese dinero, que ahora se lo queda Ecclestone (más del 45% de los ingresos por televisión), no necesitarÃan patrocinadores y que sus inversiones serÃan rentables tanto en términos de imagen como económicos.
La escisión está ahà y es algo factible. Se ha conversado con circuitos, televisiones, patrocinadores y con empresas organizadoras e incluso se han discutido fechas. Los equipos se han movido y sobre la mesa ya existe ese campeonato paralelo del que tanto se habla. Pero se antoja necesario un acuerdo. Los constructores son conscientes del valor propio de la marca F-1. Mosley ya ha cedido -ha subido el lÃmite presupuestario hasta los cien millones, al margen de otras pequeñas cosas-. Y ahora hace falta que lo haga Bernie.
Otra cosa es que todos los constructores estén en disposición de garantizar su presencia en el Mundial durante los próximos tres años. Renault y Toyota, por ejemplo, no. Y eso va en contra de su propio órdago. La marca francesa dirá adiós la próxima temporada y se mantendrá como suministradora de motores. La japonesa, seguirá el camino si la crisis sigue golpeando al sector automovilÃstico y llega una orden del paÃs nipón en ese sentido (de hecho, de momento, baraja trasladar la sede de la escuderÃa a Japón). Y alguno más se encuentra en una situación muy parecida. Como BMW.
La lista hecha pública por la FIA dejó, al menos, una buena noticia. La presencia del equipo de Adrián Campos en la parrilla la próxima temporada. El camino es duro, aunque, de momento, le ha ganado la partida a Joan Villadelprat, que también aspiraba a lo mismo con un proyecto quizás más completo técnicamente -sus instalaciones son envidiables-. Los dos, sin embargo, no tenÃan sitio en esta primera elección. No se entenderÃa que entre los tres nuevos equipos hubiera habido dos españoles.
Campos ha sabido moverse más rápido y mejor y rodearse bien. Ha firmado con Dallara para el suministro de chasis y con Cosworth para los motores y, sobre todo, tiene el beneplácito de Ecclestone. No obstante, hasta que se conozca el futuro de los llamados rebeldes no se puede descartar que los coches de Villadelprat compitan el próximo año. Incluso que lo puedan hacer en ese Mundial paralelo del que tanto se está hablando. PodrÃa ser otra alternativa y quizás jugosa porque la F-1, sea la de FIA o la de los equipos, sin Ferrari y McLaren no es F-1.
Otro tema que se abre es el de los pilotos de Campos. De la Rosa parece seguro. El otro asiento no tiene nombre, por ahora, pero posiblemente sà precio. El nombre de nuestro Javi Villa ha salido a la palestra, pero las opciones parecen remotas. Asà se lo reconocÃa el propio Campos a mi compañero Dani Blanco.
No obstante, el que sà gana enteros de cara al futuro, aunque no demasiado lejano, es Bruno Méndez. El piloto de La Roda goza de la confianza de Campos, que lo fichó este año para liderar su proyecto de F-3 y que ha respondido y de qué manera. Su empresa de representación, Meta Imagen, además también está inmersa en el proyecto de F-1. Y todo suma.
Veremos qué ocurre el dÃa 19 cuando se publique la lista definitiva de inscritos para el Mundial 2010. Aunque me temo que el culebrón seguirá unas cuantas semanas más.




