Briatore ya es historia
Archivado en (Sin categoría) por grandprix el 16-09-2009
Eduardo Alonso / Gijón (Asturias)
Estaba claro. Una solución polÃtica a un feo asunto, el del amaño de un gran premio. Una solución que satisface a todos. Porque nada es gratuito en la F-1. Las declaraciones se cambian en el paddock por chimorreos, filtraciones interesadas, cotilleos siempre intencionados, a la sombra. Aplaude Mosley, que tiene lo que quiere. La cabeza de Briatore, encantador de serpientes y cabeza visible de la rebelión de los equipos este año. Aplaude Bernie Ecclestone porque el negocio sigue y se da aire a uno de los pocos constructores que resisten en pie y que motoriza no sólo a otros equipos, sino también a las GP2 Series y a la World Series. Aplaude Renault F-1, que toma aire. Y aplaude Carlos Gohs, el jefe supremo de la marca Renault, que nunca vio con buenos ojos al playboy italiano y que ahora tiene a su división de Fórmula-1 donde querÃa: al borde del abismo.
Flavio ya es historia en Renault. Se va por la puerta de atrás. Con su mano derecha, Pat Symonds. ¿Han dimitido o los han echado? No lo aclara Renault en su escueta carta. Pero los 100 millones de dólares de multa con los que la FIA amenazaba para la reunión del próximo miércoles mucho han tenido que ver. Renault acepta el castigo y con ello, creo yo, reconoce su culpabilidad. A cambio, sobrevivirá. Lo que no es poco viendo el delito.
La Fórmula escribe una nueva página en su historia. Pero negra, muy negra. Terriblemente negra.




