Massa se pasa de frenada

Archivado en (Sin categoría)por grandprix on 16-10-2009

Eduardo Alonso / Gijón (Asturias)

Alonso quiso deshinchar, nada más pisar el circuito de Interlagos, entre cumplidos y aseveraciones de pura amistad, su enfrentamiento con Felipe Massa, que existe, aunque aparezca solapado, y que el brasileño, inexplicablemente, se ha encargado él mismo de gritar bien alto. ¿Pura educación? ¿Cortesía ante su nuevo compañero? El asturiano compartió con los periodistas habituales en el Mundial su sorpresa y también la de la propia Ferrari ante las declaraciones poco afortunadas de Massa. Y su malestar, por decirlo fino, era de órdago. Oficialmente y de cara a la galería, se mostró, como siempre prudente y caballeroso.

Los dos han chocado ya varias veces a lo largo de su historia, y no sólo en la pista, también fuera de ella como podéis ver en el vídeo que adjunto del podio de Nurburgring 2007, YouTube Preview Imagey ya se sabe aquello de que el primer rival en la F-1 es siempre tu compañero de equipo. Pero el brasileño se ha pasado de frenada. Interpreto yo que ha sido una forma de decir ‘aquí estoy yo’ ante la llegada del bicampeón asturiano, al que se le ve como el instrumento para revitalizar a la escudería italiana, haciendo de menos a los pilotos actuales. Y eso no le ha gustado al brasileño.

De otro forma no se entendería que en una reunión improvisada con periodistas de su país, habituales y no tan habituales como la periodista de la agencia DPA que lo hizo público, se atreviera a decir que Alonso sabía que el accidente de Piquet en Singapur 2008 había sido provocado de forma voluntaria. “Claro que lo sabía. Incluyo yo lo supe después de que se produjera. Así que es imposible que Fernando no lo supiera”, afirmó. Tan inoportuno fue que Ferrari le dio un capón y, a las pocas horas, ya en un comunicado oficial, matizó sus palabras. Pero, como recibimiento a Alonso, no estuvo mal.

En fin, supongo que esto no ha hecho más que empezar. Tenemos encima el Gran Premio de Brasil. Button probablemente certifique ya su título (le basta una tercera posición), aunque, visto lo visto en este final de campeonato, con un Brawn venido a menos, puede que tengamos que esperar a la última carrera. A Alonso nos gustaría verlo de nuevo arriba, luchando entre las cinco primeras posiciones, pero el R29, que ya hace muchas semanas que se ha estancado y cuyos fondos para evoluciones llevan tanto o más tiempo invirtiéndose en el nuevo R30, no da para más.

Veremos si Alonso es capaz de nuevo de hacer lo imposible con una patata en un circuito que, a diferencia de otros, permite adelantar. Tiene una recta principal muy larga en subida con dos curvas que se hacen a fondo sin problemas. La frenada de la primera es larga y propicia para los adelantamientos, según explicaba ayer De la Rosa.

La buena noticia puede ser el anuncio del primer piloto de la escudería Campos, que devolverá un apellido mítico a la F-1: Bruno Senna. Se está trabajando para que sea en Brasil, qué mejor sitio, ¿no? lotus1Y, si no, la próxima semana en Murcia. Más tardará lo de Pedro de la Rosa, que también está hecho. Lo importante es que el proyecto de Campos sigue adelante y es serio. Sobre todo tras el aporte de un crédito de 25 millones de euros avalado por el Gobierno de Murcia. El coche está en la última fase de construcción en Dallara y se está cerrando el equipo. De las otras nuevas escuderías poco se sabe. De Lotos, hemos visto unas fotos supuestamente del modelo a escala del coche con el que los hombres de Mike Gascoyne empezarán a trabajar en el túnel de viento. De Manor, nada de nada. Y el nuevo proyecto de Sauber, a la espera, sin saber si finalmente podrá correr o no.

A Cheste le toca el Gordo de Navidad

Archivado en (Sin categoría)por grandprix on 05-10-2009

Eduardo Alonso / Gijón (Asturias)

“Fernando retirará a Schumacher” decía en 1999 su representante por aquel entonces, el ex piloto Adrián Campos. Un año después, ‘La Gazzetta dello Sport’, el diario deportivo italiano que comparte accionariado con Ferrari, titulaba: “Ferrari, a la caza del nuevo Schumacher. Es el español Alonso”. Por entonces, hablamos de hace prácticamente diez años y de un piloto recién aterrizado en la F-1, sonó a chifladura, a locura transitoria, pero, visto lo visto, la llegada de Fernando Alonso a Ferrari era, efectivamente, sólo cuestión de tiempo.

Y digo esto porque, a estas alturas de temporada, con el título de Button ya decidido desde hace semanas o meses, por mucho que Barrichello y Vettel se empeñen en prolongarlo –recital el del alemán y de ese Red Bull que vuela en el paso por curvas rápidas como las de Suzuka-, la máxima tensión de la F-1 no estuvo en el fin de semana, sino un breve anuncio entre semana, un miércoles, del matrimonio entre el piloto asturiano y la Scuderia.

Se iba a hacer público en Singapur, pero el ‘caso Piquet’ hizo conveniente su retraso. La siguiente fecha era el jueves, un día antes de la decisión sobre los juegos de 2016, por eso de no quitarle protagonismo uno a otro, pero, de manera sorprendente e individual, Maranello optó por lanzarlo a los cuatro vientos un día antes de lo pactado con Luis Abad. Quizás porque era ya algo tan evidente que ya no merecía esperar más…

La posibilidad de sentarse en el ‘cockpit’ de los bólidos más famosos de todo el circo continental dejó hace mucho tiempo de ser eso, una posibilidad, para ser un hecho consumado. Los caminos de ambas partes coincidían en 2009, por mucho que Alonso y Ferrari hayan tratado de negarlo para quedar bien con Raikkonen y Massa.

El asturiano prolongó su vinculación con Renault dos años más, pero garantizándose una cláusula de salida, junto el período pactado con Felipe Massa y Kimi Raikkonen. Éste había ejecutado una cláusula de renovación automática en su contrato, lo que tiró abajo los planes iniciales de Ferrari, que pidió a Alonso que esperara un año más. Con el apoyo financiero del Banco Santander (que lo primero que ha hecho es pasar todas las cuentas de Ferrari a su entidad), la Scuderia ha hecho lo que no hizo nunca: echar a un piloto, al finlandés, con una indemnización superior a los 30 millones.

El preacuerdo, que EL COMERCIO ha tenido en sus manos, firmado por representantes de ambos, data de hace más un año. A mediados de 2008, aunque los contactos se iniciaron tras el Gran Premio de Mónaco de 2007. Lo básico, apenas unos cuantos folios, en inglés, con las líneas básicas del contrato: tres años, más otros dos si una de las partes quiere y otro más si uno y otro están de acuerdo, a razón de 24 millones de euros anuales. Alonso mantiene los derechos de imagen, incluso sobre el mono, coto cerrado hasta ahora en Ferrari. Ese precontrato fue rubricado hace apenas dos semanas.

¿Y ahora? Sólo cabe esperar. Para Fernando, Renault ya es pasado, aunque estará ahí hasta final de temporada. La próxima fecha clave es el 14 de marzo de 2010, la de su debut con Ferrari. Pero posiblemente antes podamos ver al asturiano de rojo. De hecho, a Cheste le ha llegado el Gordo de Navidad el 15 de noviembre. Es la fecha en la que el trazado valenciano acogerá las finales mundiales de Ferrari, un evento habitual en Italia, que este año, curiosamente, viaja al levante español. Será el momento de ver a Alonso con su nuevo equipo. No faltará nadie. Ni Montezemolo ni Emilio Botín. Ni posiblemente otros muchos.

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