Acaba un Mundial y empieza otro
Archivado en (Sin categoría) por grandprix el 04-11-2009
Eduardo Alonso / Gijón (Asturias)
Se acabó. Se acabó el año de las disputas y las polémicas entre el controvertido Max Mosley, el octogenario Bernie Ecclestone y los equipos, sobre todo Flavio Briatore, sancionado de por vida, aunque me da a mà por pensar que la amnistÃa firmada por Jean Todt no tardará. Se acabó el año de la irrupción de los polémicos dobles difusores, utilizados por la propia FIA para dar una lección a los grandes. Se acabó el año de la sorpresa de Brawn GP, que, con o sin difusores, hizo un coche de primera fila. Se acabó el año del traspié de Ferrari y McLaren, que se durmieron en los laureles y terminaron tirando el año por la borda. Y se acabó el año de la travesÃa por el desierto de Alonso en Renault, con un R29 que prometÃa en invierno, que defraudó en la primera mitad de campeonato y que, en el tramo final, se arrastró ya sin evoluciones ni dinero.
Y empieza la nueva temporada, porque, aunque por delante tengamos dos meses de vacaciones, la nueva temporada ya ha empezado. Y lo hace con Alonso rumbo a Maranello. Es casi lo único seguro que tenemos. Porque muchas dudas aún nos asaltan. La última es la continuidad de Toyota. Las noticias que llegan hoy mismo desde Japón dicen que los japoneses tiran la toalla o, más bien, quieren dejar de hacerlo. Se acabó ese torrente de millones (unos 400 anuales) para un equipo que no ha cumplido nunca las expectativas, aunque quizás este año haya firmado sus mejores registros. Eso beneficiará a Sauber, que tendrá un sitio en la próxima parrilla.
De los otros nuevos, se saben cosas sobre todo de Campos. El coche está casi listo. Bruno Senna, y con el sus millones, se presentarán esta misma semana como uno de los pilotos. El dinero sigue llegando (aunque, según me cuentan, están encontrando muchos problemas a la hora de encontrar patrocinios y cuadrar sus cuentas). Falta el otro piloto pero el tiempo (o el dinero) dirá. Del resto, parece ser que el proyecto más serio es el de Manor. De Lotus sólo hemos visto una maqueta (¿lo era realmente?) y de USAF1 sólo tenemos buenas palabras y que instalará su base europea en Alcañiz.
¿Alonso? Probablemente a estas horas esté en Maranello conociendo los primeros pormenores del coche, conocido técnicamente como 661, cuyos resultados en el túnel de viento parecen prometedores. Es diferente puesto se ha tenido que rediseñar para buscarle hueco a un depósito de 170 kilos. Después se tomará unas semanas de vacaciones antes de ponerse en serio a su trabajo. Este año, en Ferrari, no habrá tests hasta primeros de febrero, a diferencia de lo que ocurrÃa en Renault. Está por ver aún si la Scuderia podrá presentar al asturiano en la fiesta que organiza dentro de diez dÃas en Cheste. La idea es que sÃ. Pero no está cerrado.
Pero sin duda tendrá un coche ganador y trabajado. Eso es seguro. Aunque habrá que esperar a febrero para saber cuánto ganador. Montezemolo está como loco en hacer olvidar a todo el mundo el fracaso de esta temporada.
No quiero despedirme sin hablar de Bruno Méndez. El otro dÃa fueron miles los aficionados que, a eso de las 15.15 de la tarde, cambiaron de canal y sintonizaron la última carrera de la European F3 Open. Para los que no lo hicieron, hay en youtube un amplio resumen.
Mereció la pena porque ese espectáculo sà fue de primera. Pasó uno a uno a todos sus rivales. Hasta por la hierba. Me alegra por él, por su familia y por todos los que están ahà apoyándolo porque me costa que lo ha pasado mal, sobre todo con su fallida apuesta por Tec Auto. Pero tenemos un piloto como la copa de un pino. Adrián Campos ya le ha tendido sus redes y seguirá con él la próxima temporada. No como su jefe de equipo, porque Bruno acabará en las Worlds Series o incluso en las GP2, sino como una de las personas que van a dirigir su futuro.
Ahora, a entretenernos con el baile de fichajes a la espera de que los monoplazas vuelvan a rugir.
PD. Me cuentan que el Club F1 Oviedo (cuidado con las copias) ya trabaja para adaptar los nuevos colores de Alonso a su escudo. ¿Se lo imaginan?




