Canes avezados
Archivado en (General) por Admin el 21-02-2011
SIGUIENDO LAS ÚLTIMAS TENDENCIAS NÓRDICAS, CIUDADANO CAN INTRODUCE EN ASTURIAS CONCEPTOS Y TÉCNICAS COMO EL ‘CLICKER TRAINING’ Y LA ESTIMULACIÓN INTELECTUAL EN EL ADIESTRAMIENTO DE PERROS
ROSA VALLE GIJÓN
Han introducido en Asturias el ‘clicker training’ y la estimulación intelectual, nuevos métodos y técnicas en la educación y el adiestramiento del perro. Siguiendo
la estela de los Países Nórdicos, que lideran la innovación e investigación europea e internacional
en ese campo, Ciudadano Can, empresa creada hace
sólo dos años por Inés Jiménez, psicóloga y educadora canina, abre camino en la región a un nuevo concepto de perro «prosocial », formado «en positivo» y no a fuerza de castigos.
La estimulación intelectual es una de las premisas del adiestramiento en positivo. Viene a ser la «aplicación del ‘mens sana in corpore sano’ al mundo canino», explica
Inés Jiménez. Al animal se le ponen problemas para que los resuelva, se le estimula el su olfato, se fomenta su actividad en los tiempos de soledad, etc. El objetivo
último es conseguir «perros realmente sanos, equilibrados y prosociales», resumen desde la empresa.
Cooperación
El adiestramiento con ‘clicker’ ha venido a revolucionar el mundo del adiestramiento, ya que permite generar, mantener, modificar o eliminar conductas «partiendo de la cooperación del perro, sin obligarle y ni siquiera tocarle », explica Inés Jiménez. La herramienta, el ‘clicker’, es una ranita que avisa al perro de que ha logrado la conducta deseada.
«Lo importante es la técnica profesional que subyace», aclara. Mal utilizada, puede ser fuente de estrés. La principal ventaja es que no es preciso el uso de la fuerza, el castigo o la intimidación. El proceso de aprendizaje es muy rápido comparado con los métodos tradicionales y potencia en el perro comportamientos «más racionales
y menos emocionales», puntualizan desde Ciudadano Can.
Estos expertos consideran «obsoleta y poco rigurosa» la teoría de la dominancia y, en consonancia con últimas tendencias de trabajo europeas y americanas, no basan su trabajo en el conflicto y la imposición, sino que buscan «la cooperación del perro» y que los propietarios aprendan a comprender mejor el lenguaje, necesidades
y comportamiento caninos. El adiestramiento en positivo va «progresivamente haciéndose un hueco, si bien hoy en día sigue siendo habitual la aplicación de castigos o herramientas como collares de ahogo o de púas, o una
extraña combinación de positivo con castigo», observan desde Ciudadano Can, contraria a esas técnicas.
Defienden el concepto de «buen ciudadano canino», un animal preparado» para vivir en sociedad », que es capaz de adaptarse con éxito a las situaciones cotidianas. Para forjar ese perro cívico, el equipo aplica técnicas innovadoras orientadas al «autocontrol por parte del perro más que un continuo control externo por parte de su propietario», detallan.
Se trata de técnicas con base científica, que se apoyan en datos objetivos de la Psicología del Aprendizaje «y no en interpretaciones de dominancia o sumisión o teorías obsoletas y poco fundamentadas que han estado presentes durante muchos años en el adiestramiento con perros», enfatiza Inés Jiménez.
Asturias avanza en este frente, pero «aún estamos lejos de de las sociedades nórdicas o anglosajonas » y, además, «existen comunidades mucho más avanzadas que la nuestra, donde el adiestramiento en positivo comienza a ser mayoritario frente al tradicional », explican desde la empresa. Un referente cercano es el País Vasco.
Mundo canino 2.0
Internet también funciona en este ámbito. «La página web es uno de los instrumentos más valiosos para una primera toma de contacto con nosotros», traslada Inés Jiménez. Los servicios y filosofía de trabajo de Ciudadano Can, Empresa 2.0, alimentan un blog y un espacio en Facebook. «El mundo canino está ampliamente representado en las redes sociales», constatan. Pero sucede que «aún existe un amplio espectro de la población que no son
usuarios de las redes sociales y sí propietarios de perros». El perfil de clientes es muy amplio, desde personas muy jóvenes a personas de avanzada edad, tanto de ele vado como de ajustado nivel de recursos y de medio rural y urbano por igual.
«Lo coincidente es que son personas muy implicadas en el bienestar de su perro y con un concepto muy claro de la responsabilidad que conlleva tenerlo», asegura. Inés Jiménez se formó en los años 80 en etología y psicología
del aprendizaje en la Universidad de Oviedo. En los 90 contactó con su actual educador canino y ‘handler’ (presentador profesional en exposiciones), Alejandro Galloso Cornejo, que se inició en el mundo del adiestramiento trabajando con caballos. Y, desde entonces, continuó ampliando su formación con distintos profesionales del mundo canino tanto en España como en el extranjero, hasta dar vida la proyecto de Ciudadano
Can, hace dos años.

