De Pío a De las Cuevas
Archivado en (Sin categoría) por latribunona el 03-04-2011
Anoche, al término de una jornada de trabajo larga y dura, marcada primero por el anuncio de Zapatero de no presentarse a las próximas elecciones y por la tarde por el memorable triunfo del Sporting, los recuerdos me llevaron hasta la primavera de hace ya quince años, concretamente a una tarde de domingo del 7 de abril de 1996. Entonces, el Sporting de Novoa derrotaba contra todo pronóstico al Real Madrid de Arsenio con un gol de Velasco, en un partido bastante parecido al que vimos ayer. Recuerdo perfectamente la alegría del director del periódico y los gritos de mis compañeros de Redacción con el gol, como si fueran escenas de una película que ayer tuve la suerte de volver a ver. Recuerdo que esa misma semana, junto a mis compañeros Manuel Rosety, José Luis Rubiera y José Luis Blasco fuimos a comer a Casa Justo con Velasco y el gran Pío para hacer un reportaje. Ellos formaban parte de esa historia de héroes rojiblancos a la que ayer se sumó Miguel de las Cuevas. Pío era un hombre único, lleno de recuerdos, de ese fútbol en blanco y negro que ayudó a masticar los años más difíciles de una España gris y triste. Su gol llegó un 15 de febrero de 1948, cuando el tiempo del partido se agotaba y los rojiblancos saboreaban el empate. Sacó Munarriz, cogí el balón y lo vi en el fondo de las mallas, recordaba con brillo en los ojos el exfutbolista del Sporting, tristemente ya fallecido. Pío recordaba que también le había marcado uno de los gos goles del Sporting al Real Madrid en la primera vuelta y que lo más triste fue que el histórico triunfo no había servido para evitar el descenso. De cómo y porqué bajó el Sporting en 1948 y se libró ‘milagrosamente’ el Real Madrid aquella temporada quedará en la historia negra de la Liga. Hoy somos un poco más felices, hemos vuelto a ganar al Real Madrid en el Santiago Bernabéu. Por Pío, por Velasco, por Ferrero, por Quini, por David y aquella lesión que aún nos duele, por Velasco, por Preciado y por nosotros, la afición, que siempre estaremos junto a nuestro equipo. La permanencia está más cerca que nunca ¡Vamos Sporting!




