Esto no me gusta nada. Llevo tiempo diciéndolo, pero lo cierto es que el Sporting ha tomado una senda muy peligrosa que puede llevarnos al precipicio si no se toman decisiones pronto y el equipo no cambia de forma radical. Ante el Getafe, y a pesar de la victoria, les comenté que veÃa al equipo muy cojo. Frente al Atlético, vi a un Sporting tan alegre como inocente y asà nos fue y ante el Racing, un conjunto que llegó a El Molinón con la mente puesta en el partido de Copa ante el Osasuna y que actuó con cuatro suplentes, los rojiblancos fueron un querer y no poder.
El primer tiempo fue horrible, el peor de la temporada. En la reanudación, mucho empuje, muchas ganas, pero nada de nada. No se crea en el centro del campo, apenas llegan balones en condiciones a los delanteros y cuando se producen las ocasiones de gol el desacierto de nuestros atacantes es alarmante.
Está muy bien que el club mantenga una polÃtica de austeridad en el capÃtulo de fichajes, que se cancelen créditos pendientes y que la entidad luzca sus números en las reuniones federativas de Madrid. Pero lo más importante, y lo repito una vez más, es que no bajemos a Segunda División, porque volverÃamos a situarnos al borde del precipio. Parece mentira para nuestros dirigentes, que eran los mismos del último descenso, y de eso van a cumplirse doce años.
El Sporting debe reforzarse y aún queda tiempo para ello. SerÃa una irresponsabilidad no hacerlo, más aún cuando el equipo ha perdido potencial después del traspaso de MÃchel. Ya sé que soy como una gotera, pero no me cansaré de repetirlo. Se necesita un portero que cubra cualquier percance que pueda pasarle a Juan Pablo, un centrocampista creativo y un goleador. Sé que es muy fácil decirlo, pero para eso están los técnicos de la entidad, para resolver los problemas reales de este equipo ahora y no para centrarse en la próxima temporada, en la que no se sabe en qué categorÃa vamos a estar. Ocultar la realidad, decir que es una cuestión de mala suerte, de rachas o afirmar que ya entrará el balón es ponernos una venda en los ojos y ser unos irreponsables. Y yo no lo soy.
Cerramos la primera vuelta con 24 puntos, los mismos que tenÃamos la campaña anterior, y no hace falta recordar cómo lo pasamos en los cinco últimos partidos. No sé si ustedes lo resistirán; yo, lo dudo, asà que voy a acabar este comentario como lo hacÃa la temporada pasada, para ir preparándonos ¡Vamos Sporting!