
El director germano-turco Fatih Hakin
(Nota de prensa del festival)
AVANCE DE LA PROGRAMACIÓN DEL 47 FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE GIJÓN
Gijón dedica una retrospectiva a Fatih Akin, uno de los directores europeos más reconocidos de la última década.
El certamen descubrirá también el cine crudo y potente del director ruso Aleksey Balabanov, además de la fascinante experimentación de Matthias Müller.
El ciclo Post Burlesque. La nueva farsa en el cine europeo es un acercamiento al sentido del humor personal, único e inteligente de una nueva generación de directores europeos.
This in England proyectará películas que han reflejado la eclosión y el devenir de los movimientos de resistencia juvenil en Gran Bretaña desde los años 60.
El 47º Festival Internacional de Cine de Gijón, que se celebrará del 19 al 28 de noviembre, incluirá entre sus novedades una retrospectiva dedicada al director Fatih Akin (Hamburgo, 1973), uno de los cineastas europeos más destacados de la última década. El ciclo que le dedica el certamen gijonés incluye diez de sus trabajos; varios de estos títulos aparecen en los palmarés de certámenes tan prestigiosos como Berlín, Cannes o Venecia, veintiséis galardones hasta el momento y casi 20 nominaciones. La 47FICXixón abrirá sus sesiones con la última película del director alemán, Soul Kitchen, que llega a Gijón tras haber obtenido el Premio Especial del Jurado en la última edición de la Mostra de Venecia. Definida como comedia gastronómica, la receta de Soul Kitchen le ha salido muy bien a este hamburgués de origen turco, que dejó a un lado los ingredientes habituales de su potente y cruda filmografía para experimentar con la risa de manera impecable.
Junto a Soul Kitchen aparecen en el ciclo éxitos incuestionables como Contra la pared (Head-On en su versión inglesa, 2004) que en el año de su presentación acaparó varios de los premios internacionales más codiciados. Este filme consiguió, por ejemplo, que el Oso de Oro de Berlín se quedará en Alemania tras tres lustros en los que la estatuilla viajaba a otras latitudes, además de lograr también en la Berlinale el premio FIPRESCI, el Goya a la mejor película europea o una nominación para los Independent Spirit.
La continuación de la línea trazada en Contra la pared fue Al otro lado (The Edge of Heaven, 2007), otra de las piezas del puzzle cinematográfico que Fatih Akin montó alrededor del amor, la muerte y el mal. Con esta película, protagonizada por Hanna Schygulla, triunfó en Cannes, en los Premios del Cine Europeo y fue el primer director en recibir el premio LUX que entrega el Parlamento Europeo.
Akin es un cineasta muy activo que no dedica su tiempo a una sola obra. Su versatilidad profesional queda reflejada no solo en los múltiples proyectos que emprende al mismo tiempo, también en su implicación con la música, bien sea en la piel del DJ Superdjango, o en las cuidadísimas bandas sonoras de sus filmes que, en algunos casos, llegan a ser un personaje más, como en el documental musical Crossing the Bridge: The Sound of Istanbul (Cruzando el puente: Los sonidos de Estambul, 2005) o en la mencionada Soul Kitchen, donde se entrecruzan piezas instrumentales soul de los 70 con composiciones de Quincy Jones, Kool & The Gang o Louis Armstrong.
Fatih Akin estará en Gijón para recibir el homenaje del Festival que en su edición 38 ya presentó Im Juli, otro de los títulos seleccionados para este ciclo. En su visita al certamen gijonés mantendrá un encuentro con el público asistente a las proyecciones.
Aleksey Balabanov (Ekaterimburgo, Rusia, 1959) se alzó con el premio al mejor director en la 45 edición del Festival de Cine de Gijón con la aclamada y áspera Cargo 200. Dos años después, el respetado cineasta ruso, considerado por algunos críticos como la respuesta post-soviética a Quentin Tarantino, regresa al certamen con un ciclo que repasa su potente filmografía. En Gijón estrenará Morfiy (Morfina), una escabrosa adaptación del relato homónimo de Mijaíl Bulgákov, basado en la experiencia real del autor ruso cuando siendo médico rural se volvió adicto a la droga tras prescribirse una pequeña dosis. Balabanov reconstruye minuciosamente la época en la que Bulgákov cae en brazos de la morfina, los años de la revolución rusa, y muestra con rigor y crudeza el ejercicio de la medicina en ese periodo histórico.
El ciclo permitirá volver a ver la dura Cargo 200, que golpeó los sentidos del público del festival en 2007 y que, además del galardón gijonés, triunfó también en Rotterdam. La muestra incluye uno de sus hitos cinematográficos, el thriller Brat (Brother, 1997) y su secuela, Brat 2 (2000). El primero tuvo un gran éxito comercial en Rusia, y logró varias distinciones en certámenes nacionales e internacionales, como Torino, o en los premios Nika que anualmente concede la Academia Rusa de Ciencias Cinematográficas.
Matthias Müller (Bielefeld, Alemania, 1961) es uno de los más destacados miembros del selecto club del found footage. Junto a su inseparable colaborador Chistophe Girardet, este cineasta alemán ha hecho una de las aportaciones más brillantes al cine no narrativo de las últimas dos décadas, una particularísima visión que indaga en la relación del espectador con las imágenes propias y las imágenes apropiadas del cine clásico. El ciclo que le dedica el Festival de Gijón muestra diecisiete de estos trabajos, entre ellos Alpsee, que en 1995 logró en Gijón el Premio Especial del Jurado al Mejor Corto. En la compilación realizada por el FICXixón aparecen títulos premiados en Cannes, Berlín o en el Festival de Cortometrajes de Clermont-Ferrand, como Home Stories o Kristall.
Müller no se circunscribe sólo a las pantallas de los grandes festivales. Sus trabajos también se han visto en el Louvre y en el Whitney Museum of American Art. El Museum of Modern Art de Nueva York le dedicó una retrospectiva y sus películas y videos forman parte de las colecciones de instituciones como el Centro Georges Pompidou de París, la Tate Modern de Londres o el Museu d’Art Contemporani de Barcelona.
Post Burlesque. La nueva farsa en el cine europeo es el programa que traerá a Gijón la última hornada de comedias provocadoras realizadas en el viejo continente. El ciclo destilará las influencias literarias y cinematográficas de esta generación de realizadores europeos. Humor inteligente que tiene su vértice en el humorismo negro de Samuel Beckett, y cuyas referencias van desde la jovialidad lacónica y el distanciamiento del cine realizado por Jim Jarmusch y Aki Kaurismaki, hasta los moldes utilizados Jacques Tati o Buster Keaton. Sentido del humor de autor que no queda reducido a los límites nacionales. Esta muestra de comedias de estilo único acoge los trabajos del belga Bouli Lanners (que participó el año pasado en la Sección Oficial del Festival con Eldorado), el sueco Ruben Östlund (Guitar Mongoloid) o el húngaro György Pálfi (Hipo), entre otros.
Tras la Segunda Guerra Mundial, Inglaterra vive la generación de una serie de subculturas como reacción de la población joven a los diferentes cambios sociales y culturales que tenían lugar. El ciclo This is England es una reflexión en torno a las principales variantes de esta subcultura a partir de su reflejo en el cine británico desde los años 60. Mods, teds, rastafaris, skinheads y punks unidos en este ciclo en el que se retomarán clásicos como Performance (1970), de Nicholas Roeg, Quadrophenia (1979), de Frank Roddam o Jubilee (1978), de Derek Jarman. Asimismo habrá un hueco para aquellos retratos de los fenómenos juveniles realizados en el momento de su eclosión, como Babylon (1981), de Franco Rosso. Además la muestra rescatará a los pioneros de un cine de la emigración enunciado desde la emigración misma, como Horace Ove (Pressure, 1976).