¿Cuánto valor ha perdido tu piso?

Archivado en (Sociedad) por Octavio Villa el 28-11-2011

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¿Comprar o alquilar?
Hasta hace poco, los jóvenes y jóvenas responsables y responsablas hacían las delicias de sus padres y madres si, con visión de futuro, se casaban sin esperar a los treinta y se compraban un pisito. Era una forma de asegurar el futuro, porque cada peseta invertida en la casita de los tortolitos mantendría su valor constante, en el peor de los casos, o se incrementaría exponencialmente, en el mejor. Nunca se perdería. Los jóvenes (y las jóvenas) no se dispersarían y trabajarían para pagar su vivienda-y-seguro-de-vida-todo-en-uno, a mayor gloria de sus familias.

Los alquileres quedaban entonces para los inadaptados. Los derrochadores. Casi para los ocupas, sin futuro ni proyecto de ídem.

Eran los felices tiempos en los que todo era un bien de consumo, salvo los bienes inmuebles, los Seat 600 y las Vespas. El dinero se podía tener en el banco, y producir bastante, o en ladrillos, y producir aún más.
¿Era sostenible? Todos creían que sí… hasta 2007.
Y, desde entonces, pasó esto:

Tabla sobre la evolución de los precios de las propiedades inmobiliarias durante el último año y desde 2007. (Elaboración: The Economist)

Tabla sobre la evolución de los precios de las propiedades inmobiliarias durante el último año y desde 2007. (Elaboración: The Economist)

Pongamos que has comprado un piso de 200.000 euros de precio justo antes del final de 2007. Si has tenido el buen ojo de hacerlo en Canadá, ahora lo podrías vender por casi 244.000 euros. No va mal. En Australia, por algo más de 236.000. Tampoco es mal negocio.
Pero la cosa se complica según nos acercamos a casa. Tus 200.000 euros aún habrán crecido hasta los 222.000 en Bélgica, o a casi 212.000 en Francia. Más o menos, lo mismo que la inflacción, así que el caso francés es el límite en el que la inversión, por lo menos, no arroja pérdidas.

En España… pues para echarse a temblar. Si sus hijos de usted fueron tan responsables como para comprar ese pisito, a día de hoy sus 200.000 euros (más impuestos diversos, pero en esto no entramos) se habrán convertido en… unos 168.000 euros. Habrán perdido 32.000 euros en cuatro años. Considerablemente más que si hubiesen alquilado un piso equivalente. ¡Manirrotos!
Y quiera la banca todopoderosa que no pierdan sus empleos mileuristas, porque en ese caso, si lo han fiado todo a las entidades crediticias, se verán debiendo más dinero del que obtendrán por la venta. Y la entrega del piso no será suficiente. Aunque eso ya lo sabíamos ¿no?.

Pero, como ‘España es Asín’, consolémonos pensando que los omnipotentes estadounidenses (a los que les podemos echar la culpita de todo por haber estado jugando con las hipotecas subprime y con cerillas…) habrán visto cómo su casita de 200.000 dólares ha pasado a valer menos de 145.000 en el mismo tiempo, o que en Irlanda (¿no había muchos irlandeses en los Estados Unidos?) la cosa es aún peor. De 200.000 se ha bajado en cuatro años a unos 108.000 euros para un piso estándar.

Así que ¿cuál decíamos que era el valor real del suelo y del ladrillo?

¿Pagaría usted por el coche más caro del mundo?

Archivado en (Astronomía, Ciencia, Mecánica) por Octavio Villa el 23-11-2011

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De mano, ya doy mi respuesta. Sí. Pagaría. Porque no se trata de un Ferrari, un Lamborghini, ni un Maybach. Es este:

El MLS Curiosity, que la NASA prepara para recorrer Marte, durante las últimas pruebas en el Jet Propulsion Laboratory, de Pasadena.

El MLS Curiosity, que la NASA prepara para recorrer Marte, durante las últimas pruebas en el Jet Propulsion Laboratory, de Pasadena.

¿El coste de cada unidad? Pues serán varios miles de millones de dólares los que cueste ponerle en su destino: El cráter Gale, en el hemisferio Norte de Marte. Y el propio vehículo es lo máximo en desarrollo de los conocidos como Marsrovers (vagabundos de Marte, un poético nombre). Se llama MLS Curiosity (Mars Science Laboratory), tiene el tamaño y el peso de un coche típico -en Marte pesará algo menos, alrededor del 38% del peso en la Tierra- y está equipado con todo, menos alerones. Lleva un equipamiento científico digno del mejor de los investigadores. Entre otras cosas, un taladro, un cepillo metálico y un láser, y nada menos que diez veces más de carga científica de lo que han llevado hasta ahora los Marsrovers más avanzados, que subirán a los cielos el próximo 26 de noviembre a bordo de un cohete Atlas V y que recorrerá 354 millones de kilómetros en un viaje de ocho meses que está previsto que concluya en Marte a principios de agosto de 2012.

A partir de ahí, la velocidad disminuye drásticamente. El MLS Curiosity tendrá por delante 23 meses de operatividad estimada, para recorrer en ese tiempo unos 12 kilómetros en el interior del crater Gale.

El cráter Gale, en su ubicación aproximada en el hemisferio Norte de Marte.

El cráter Gale, en su ubicación aproximada en el hemisferio Norte de Marte.

El director de lanzamiento de la misión MSL, Omar Báez, explica que la Curiosity será el cuarto Marsrover de la NASA que aterrice en Marte desde julio de 1997, cuando la sonda Pathfinder y su rover, el Sojourner, efectuaron varios meses de análisis en la superficie. Con ellos, averiguamos que el inicio de Marte como planeta fue muy similar al de la propia Tierra, y que durante muchos millones de años tuvo agua en su superficie y una atmósfera mucho más densa que la actual. Aunque sólo sirviese para conocer cuáles fueron los procesos que llevaron a Marte a convertirse en lo que parece un planeta muerto -y, cuando menos, estar advertidos de lo que podría pasar también en la Tierra-, el coste de estas misiones está más que justificado.

La MLS Curiosity va mucho más allá que sus predecesores, y la elección del cráter Gale tiene mucho que ver con eso, porque lo que se tratará de averiguar es la respuesta a una de las preguntas más intrigantes de la ciencia moderna. Ashwin Vasavada, científico del proyecto MSL, afirma que “lo que esperamos es descubrir los secretos de un ambiente que existió en esa zona hasta hace unos pocos millones de años, en un lugar en el que, potencialmente, la vida pudo haber sobrevivido” hasta hace poco. En términos geológicos.

El cráter Gale y, remarcado en amarillo, la zona en la que se prevé que funcione el MSL Curiosity.

El cráter Gale y, remarcado en amarillo, la zona en la que se prevé que funcione el MSL Curiosity.

El cráter Gale tiene 96 kilómetros de diámetro, y en el centro hay una montaña de sedimentos de unos tres kilómetros de altura. Las imágenes tomadas desde la órbita de Marte muestran capas de minerales distintos que componen una imagen muy parecida a las bandas de colores de las paredes del Gran Cañón del Colorado, en la Tierra.

Esa acumulación de sedimentos identificados en dicha zona representa, desde el punto de vista geológico, una gran cantidad de tiempo, de la misma forma que las capas sedimentarias en la Tierra muestran la sucesión de etapas geológicas. ¿Habrá microfósiles? Eso, entre otros muchos aspectos, se tratará de averiguar, según explica Pamela Conrad , investigadora principal adjunta. Será como leer en un libro la historia de la geología marciana. Y, tal vez, también en el libro de la historia de la biología marciana.

El láser que lleva el vehículo evaporará pequeños trozos de roca para que un instrumento de a bordo identifique su composición. El taladro, en un brazo robótico de siete metros, extraerá dichas muestras. “El rover MSL es esencialmente igual que un geólogo en un laboratorio independiente y sus capacidades son probablemente la mejor opción antes de poder proceder al envío de un ser humano para hacer el mismo trabajo”, dijo Wanda Smith, directora  de programas de servicio de la MSL.

¿DIÉSEL, O GASOLINA?

Vale, es una pregunta estúpida. Todos sabemos que en la atmósfera de Marte el oxígeno es residual, así que los motores de combustión no tendrían mucho sentido. Debido a su ambiciosa misión, el rover Curiosity fue diseñado para utilizar una fuente de energía más poderosa que los paneles solares, la tecnología utilizada en los vehículos anteriores. El Departamento de Energía ha construido para la NASA un sistema eléctrico de propulsión nuclear en su lugar, llamado generador termoeléctrico de radioisótopos de múltiples utilidades o MMRTG. No tiene partes móviles, pero convierte el calor de un pequeño núcleo de plutonio en alrededor de 110 vatios de electricidad todo el día, durante todo el año.

La NASA ha tomado especiales precauciones para que el material radiactivo esté protegido y no dañe al planeta. Es evidente que el sistema de propulsión basado en plutonio no tendría mucha aceptación comercial en la Tierra.

“Dentro de veinte años se considerará esta misión un verdadero hito, una gran piedra angular para la exploración humana más allá de la órbita de la Tierra”, explica el equipo del MSL. “Sin duda será un hito de los libros de historia.”

¿Cuál será la próxima especie que se extinga? (La última acaba de ser el rinoceronte negro occidental)

Archivado en (Sin categoría) por Octavio Villa el 12-11-2011

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza anunció el 10-11-11 (un día antes del que iba a ser el fin del mundo, según algunos paranoicos de la cabalística) que el fin del mundo sí que le ha llegado a una nueva especie.  ¡Nada, una pequeñita! El rinoceronte negro occidental (Diceros Bicornis Longipes) acaba de sucumbir. Es una subespecie del rinoceronte negro que habitaba (duele hablar en pasado) en el África Occidental.

EL CUERPO DE UN RINOCERONTE NEGRO OCCIDENTAL CAZADO POR FURTIVOS SÓLO POR SUS CUERNOS. El rinoceronte negro occidental medía casi cuatro metros de largo, y llegaba a tener una alzada de 1,70 metros a la cruz. Alcanzaba hasta los 1.300 kilos y estaba dotado de dos cuernos, el mayor de los cuales llegaba a medir 1,30 metros y el segundo, 55 centímetros. Como todos los rinocerontes negros, era un habitante de la sabana que fue objeto de caza masiva durante el inicio del siglo XX. La población se recuperó en la década de los treinta, tras tomarse algunas medidas de conservación. Hacia 1980, la población era de varios centenares. Pero la continuación de la caza furtiva fue tan intensa que en 2000 sólo se contabilizaba una decena de ejemplares. La extinción era ya cuestión de tiempo. A principios de 2006 un estudio intensivo del norte de Camerún (el último hábitat de esta especie) no encontró ningún ejemplar, pero los esfuerzos para localizar algún ejemplar siguieron durante años.

EL CUERPO DE UN RINOCERONTE NEGRO OCCIDENTAL CAZADO POR FURTIVOS SÓLO POR SUS CUERNOS. El rinoceronte negro occidental medía casi cuatro metros de largo, y llegaba a tener una alzada de 1,70 metros a la cruz. Alcanzaba hasta los 1.300 kilos y estaba dotado de dos cuernos, el mayor de los cuales llegaba a medir 1,30 metros y el segundo, 55 centímetros. Como todos los rinocerontes negros, era un habitante de la sabana que fue objeto de caza masiva durante el inicio del siglo XX. La población se recuperó en la década de los treinta, tras tomarse algunas medidas de conservación. Hacia 1980, la población era de varios centenares. Pero la continuación de la caza furtiva fue tan intensa que en 2000 sólo se contabilizaba una decena de ejemplares. La extinción era ya cuestión de tiempo. A principios de 2006 un estudio intensivo del norte de Camerún (el último hábitat de esta especie) no encontró ningún ejemplar, pero los esfuerzos para localizar algún ejemplar siguieron durante años.

Un rinoceronte negro occidental, con su cría. Cuando aún vivían.

Un rinoceronte negro occidental, con su cría. Cuando aún vivían.

El de esta subespecie no es un caso aislado. En octubre pasado se declararon también extintos otros dos animales de llamativo porte, caso del rinoceronte de Java y el tiburón de Galápagos. En los tres casos nombrados, el hombre ha sido el agente exterminador final. En el caso de los perisodáctilos, la caza furtiva fue la causa final, al punto de que el último rinoceronte de Java fue abatido por unos cazadores furtivos que ambicionaban su cuerno, altamente preciado en la medicina china tradicional. Otras especies del Sudeste asiático se encuentran gravemente amenazadas, entre ellas el elefante asiático, el tigre, el cocodrilo siamés y el langur de nariz chata de Tonkin (o mono de Dollman), todos ellos al borde de la extinción en la zona.

El rinoceronte de Java, antes de que la especie se extinguiese a manos de los furtivos.

El rinoceronte de Java, antes de que la especie se extinguiese a manos de los furtivos.

En el caso del escualo, el último ejemplar del que se tenía constancia cayó recientemente en las redes de un barco brasileño que faenaba a la caza de atún (otra especie cuya biomasa se encuentra en niveles tan bajos que, si se detuviese su captura ahora mismo, serían necesarias varias décadas para alcanzar los niveles de principios del siglo XX).

El tiburón de Galápagos ofrecía una estampa impresionante. Ya no lo hará más.

El tiburón de Galápagos ofrecía una estampa impresionante. Ya no lo hará más.

¿Esperanza de que haya ejemplares de tiburón de Galápagos que no se hayan documentado? Por supuesto, el océano es enorme. Pero, en todo caso, la población sería tan reducida que se puede considerar extinto, a efectos prácticos.

PERO, ¿EL RESTO DE LOS RINOCERONTES ESTÁN A SALVO?

La situación del resto de poblaciones de rinoceronte no es tampoco muy esperanzadora. El rinoceronte blanco del Norte (la subespecie de rinoceronte blanco que vive en el África Central, Ceratotherium Simum Cottoni) se encuentra también al borde de la extinción. En todo caso, y siempre con un esfuerzo proactivo y combinado por parte de organizaciones conservacionistas y los gobiernos, ha habido ya algún fruto que apunta a un futuro al menos no tan extremadamente negativo. El rinoceronte blanco (Ceratotherium simum simum) ha pasado de una población estimada de menos de 100 ejemplares a finales del siglo XIX a unos 20.000 en libertad, actualmente.

El caso es llamativamente similar al del oso pardo (Ursus Arctos Pyrenaicus) en la Cordillera Cantábrica, donde actualmente se ha producido un repunte desde el medio centenar de ejemplares que quedaban a principios de los noventa a cerca ya de un centenar. Los esfuerzos de oenegés y de los Gobiernos regional y central parecen comenzar a dar sus frutos (tranquilidad, nadie se espera que en unos años haya 20.000 osos pardos destrozando panales y espantando a los turistas por las montañas de Asturias).

El oso pardo cantábrico, una subespecie en proceso de recuperación.

El oso pardo cantábrico, una subespecie en proceso de recuperación.

El caballo de Przewalsky, en aumento desde la práctica extinción en las llanuras de Mongolia.

El caballo de Przewalski, en aumento desde la práctica extinción en las llanuras de Mongolia.

Más casos de especies en peligro crítico que poco a poco han ido saliendo de dicha situación los hay, pero siempre con la participación activa del dueño del mundo, del hombre. Así, el caballo de Przewalski (Equus Ferus) llegó a ser declarado extinto en estado salvaje en 1996. Merced a un programa de cría en cautividad y de un programa exitoso de reintroducción, la población salvaje se estima ahora en más de 300, en el Parque Nacional Hustai, del suroeste de Mongolia. Pocos, pero con buenas perspectivas.

BUENO, ENTONCES AÚN NO SE HA PERDIDO LA ESPERANZA ¿NO?

Todo depende de cómo se mire. La Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza incluye, actualmente, 61.000 especies animales en situación de amenaza. Esto es tan así, que pese a los programas de conservación, el 25% de todas las especies de mamíferos del planeta está en peligro de extinción. Una de cada cuatro especies.

En cuanto al mar, de nuevo la sobreexplotación de los recursos con fines económicos se erige en la causa principal de las situaciones de riesgo, por el efecto directo o por el inducido en otras especies. Los resultados incluidos en la Lista Roja de la UICN muestran que la situación es particularmente grave para los atunes. Cinco de las ocho especies de atún figuran en una categoría de Especie Amenazada o Casi Amenazada de la Lista Roja de la UICN. Estas incluyen al atún rojo del Sur (Thunnus maccoyii), En Peligro Crítico; el atún rojo del Atlántico (T. thynnus), En Peligro; el atún ojo grande (T. obesus), Vulnerable; el atún aleta amarilla (T. albacares), Casi Amenazado; y el atún blanco (T. alalunga), Casi Amenazado. La evaluación del salmón rojo (Oncorhynchus nerka), una especie emblemática de salmón en el Pacífico Norte, se reexaminó recientemente. Si bien el estado global de la especie sigue siendo el mismo, Preocupación Menor, la evaluación a escala de subpoblación muestra que un grado elevado de amenaza acecha a la especie en su hábitat en América del Norte, con el 31% de las subpoblaciones evaluadas amenazadas, lo que reafirma la necesidad de adoptar medidas de conservación permanentes.

El atún rojo del sur está en grave peligro de extinción. El resto de túnidos han visto reducida su biomasa a niveles inferiores al 10% del que tenían hace sólo 100 años.

El atún rojo del sur está en grave peligro de extinción. El resto de túnidos han visto reducida su biomasa a niveles inferiores al 10% del que tenían hace sólo 100 años.

Y hay que tener en cuenta que la extinción de cualquiera de estas especies (atunes y salmones) tiene un efecto multiplicador en el equilibrio de los ecosistemas marinos en los que son grandes depredadores, situados cerca de la cúspide de la cadena trófica. Los efectos son de difícil previsión, pero es seguro que la desaparición de un gran depredador, en tanto en cuanto no sea sustituido por otro, origina cambios sustanciales. Ejemplo: si proliferan en exceso pequeños peces (de los que se alimentan los atunes) alguívoros, se puede dar una situación en la que las algas no sean capaces de mantener una tasa de reposición suficiente y ello desmorone por completo la cadena trófica.

Un langur jaspeado, una de las especies en peligro del Sudoeste asiático. ¿Alguien se atreve a decir que no importaría que se apagase la luz de esos ojillos inteligentes y afectuosos?

Un langur jaspeado, una de las especies en peligro del Sudoeste asiático. ¿Alguien se atreve a decir que no importaría que se apagase la luz de esos ojillos inteligentes y afectuosos?

¿Comenzará la III Guerra Mundial en el Polo Norte?

Archivado en (Ciencia, Medio Ambiente, Sociedad) por Octavio Villa el 11-11-2011

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Ese conflicto masivo que no llegó durante todas las décadas de exhibiciones de machitos entre los Estados Unidos y la URSS que se dio en llamar ‘Guerra Fría’, tal vez sólo porque había demasiados mandatarios que sabían que apenas duraría unas horas y después vendría la oscuridad y el silencio, esa confrontación total podría llegar por lo de siempre: El control de los recursos.

China está creciendo a un ritmo cercano al 10% anual, lo cual, en sí mismo, no debería ser un motivo de preocupación. Pero su curiosa combinación de comunismo y prácticas capitalistas, así como su consecuente necesidad de materias primas y de recursos energéticos la están convirtiendo en un poder emergente de difícil control.

Esa necesidad de recursos energéticos la ha llevado tan lejos como al Polo Norte. Como efecto paradójico del calentamiento global, la capa de hielo ártico se ha reducido un 12% desde 1979, y eso ha permitido el acceso a grandísimos yacimientos de petróleo y de gas natural… que servirán para incrementar el efecto invernadero, a la larga. Se calcula que en dichas reservas hay alrededor del 13% del petróleo que queda por explotar (al menos, a costes razonables) y nada menos que el 30% de las reservas de gas natural aún por descubrir (en las mismas condiciones).

El rompehielos científico chino Snow Dragon (Dragón de la Nieve), de construcción ucraniana (1993), tiene previstos tres grandes proyectos de investigación en el Ártico para los próximos cuatro años.

El rompehielos científico chino Snow Dragon (Dragón de la Nieve), de construcción ucraniana (1993), tiene previstos tres grandes proyectos de investigación en el Ártico para los próximos cuatro años.

¿Y DE QUIÉN SON ESAS RESERVAS?

El Ártico, de forma similar a la Antártida, no pertenece a ningún país. Pero está controlado por el Consejo Ártico. Los ocho Estados más cercanos (Canadá, Dinamarca -por Groenlandia-, Islas Feroe, Finlandia, Noruega, Suecia, Islandia, Rusia y los Estados Unidos de Norteamérica) forman el Consejo como miembros natos. Y hay otros ocho países observadores, encabezados por la propia China, además de Francia, Alemania, Italia, los Países Bajos, Polonia, el Reino Unido -por Escocia- y… España.

La tripulación del Xue Long (Dragón de la Nieve), durante una parrillada sobre el hielo marino del Ártico.

La tripulación del Xue Long (Dragón de la Nieve), durante una parrillada sobre el hielo marino del Ártico.

Esta posición ayuda a los chinos en sus pretensiones sobre los recursos árticos. ¿Tiene China esas pretensiones? Es muy claro que sí. Y las tensiones sobre los límites de influencia territorial en el Ártico están in crescendo, máxime teniendo en cuenta que la práctica totalidad del Ártico es una extensión marítima. Por ello, los chinos tratan de forjar alianzas con algunos de los países miembros del Consejo, en particular con Rusia y con Canadá (no son tontos, los chinos, los rusos y los canadienses son los que mayores extensiones controlan). Una de las mayores compañías petroleras de China ya ha firmado un acuerdo con el Gobierno ruso para la explotación de los yacimientos submarinos árticos.

Por lo que toca a Canadá, los inversores chinos han inyectado, a lo largo de los últimos tres años, 12.000 millones de dólares canadienses (alrededor de 9.000 millones de euros) en la industria petrolera canadiense. El poder económico de China le permite asegurarse que tendrá un papel preponderante en las decisiones que se adopten… siempre que las naturales ansias de todos los actores se sustancien dentro del Consejo Ártico y en términos de diplomacia.

Pero un 13% del petróleo y un 30% del gas natural pueden ser demasiado golosos como para quedar sujetos a los repartos diplomáticos, sobre todo si la carestía se incrementa.

NUEVOS CAMINOS EN EL ÁRTICO

Mientras tanto, el Ártico sigue fundiéndose. Ese 12% menos de hielo que hace sólo tres décadas no es estacionario. La Universidad de Calgary, a través de su Centro Nacional de Datos sobre la Nieve y el Hielo, afirma con arreglo a sus constantes observaciones que la cantidad de hielo marino en el Ártico no sólo está en disminución, sino que “el ritmo del deshielo se está acelerando drásticamente” en los últimos años.

Elllo implica no sólo una amenaza a los ecosistemas de la zona (la desaparición probable de un gran depredador como el oso blanco o polar causaría una revolución en toda la cadena trófica), sino que está llevando a las empresas navieras a abrir nuevas rutas por las zonas polares antes inaccesibles (un efecto, en principio y en apariencia, positivo). El viaje entre Norteamérica y el Este Asiático será mucho más corto, lo cual es una gran ventaja para un gran exportador como China.

Los chinos, que tienen en constante actividad a su rompehielos científico Dragón de la Nieve con tres grandes expediciones de investigación ártica programadas para los próximos cuatro años, están construyendo un segundo rompehielos científico. Su interés es cada día más evidente. Y llama a una nueva regulación de las relaciones internacionales. Antes de que sea demasiado tarde.

¿Cuánto CO2 hay que dejar de emitir?

Archivado en (Ciencia, Medio Ambiente) por Octavio Villa el 07-11-2011

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La Fundación Europea del Clima (European Climate Foundation, ECF) acaba de hacer público que para cumplir con el objetivo de reducir entre un 80% y un 95% de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en 2050, haría falta doblar las inversiones europeas en redes eléctricas durante la década de 2020. Ahí al lado, ya; no se me olviden de que las grandes planificaciones de infraestructuras estatales se hacen siempre con previsiones de más de una década.

De hecho, la ECF afirma que “la Unión Europea necesita establecer una planificación creíble y adecuada para asegurar que los planes actuales se completen y para asegurar la descarbonización del sector de la energía eléctrica más allá de 2020“.

Para cumplir el objetivo de reducir en 2020 un 20% las emisiones de CO2 ligadas a la generación eléctrica e incrementar las energías renovables en la misma proporción, los Estados miembros deberán incrementar durante esta década un 14% las líneas eléctricas, lo que supone unos 42.000 kilómetros de tendido, con un coste de alrededor de 628.000 millones de euros. Entre 2020 y 2030, los costes duplicarán dicha cifra, con el objetivo final de que para entonces, la mitad de la energía eléctrica se genere de forma limpia (solar, eólica, maremotriz, geotérmica…). La otra mitad se completaría con un 34% de combustibles fósiles (aunque entre los objetivos se cuenta un 8% adicional, correspondiente a las capturas y almacenamiento de CO2), y un 17% de generación en centrales nucleares de fisión. De momento, nos olvidamos de la fusión (que, de lograrse a temperaturas y con un nivel de seguridad aceptables, sería la piedra filosofal de la generación energética).

El cambio en el diseño productivo exige, pues, un cambio en las redes de transporte de energía eléctrica. Por varios motivos. El principal es la optimización del flujo, para lo que se deberían diseñar redes en las que la pérdida de energía fuese mínima. Por otra parte, hay que recordar que al cambiar las fuentes primarias de generación, también se cambia, en muchos casos, su distribución geográfica. Así, la generación eólica se centra en áreas montañosas, en el caso de Asturias, o en campos abiertos de gran aporte eólico. O la generación maremotriz, que desplaza hacia la costa el origen de la energía eléctrica.

El gran problema, pues, es la financiación, que podría pasar, en opinión de la ECF por la venta a posibles inversores de bonos respladados por los activos de que se trata. Sin embargo, eso hará volver a situar la gestión energética en una situación de dependencia de los intereses de los grandes grupos financieros, lo que puede suponer un círculo vicioso. Con todo, la Comisión ha confirmado sus planes de lanzar bonos europeos del proyecto como parte de sus planes de financiación de las redes eléctricas hasta el final de esta década.

Los principales emisores de CO2 a la atmósfera

Los principales emisores de CO2 a la atmósfera


ENERGÍAS DE TRANSICIÓN

Los problemas de nuestro pool energético son, por este orden, su gran dependencia de los combustibles fósiles -y, por ende, su gran poder contaminante- y su horizonte temporal, dado que en su totalidad se trata de recursos limitados.

Siendo más que evidente que la reducción de emisiones de CO2 es urgente, el gas natural se presenta como una alternativa de transición, toda vez que sus infraestructuras básicas de transporte están ya construidas. Podría ser la energía adecuada, a ojos de la Comisión, hasta 2040, pero siempre que se vayan acometiendo las inversiones en la red eléctrica y, por supuesto y ante todo, las inversiones en investigación de nuevas fuentes limpias de energía.
¿Es asumible mantener, en el horizonte de 2050, entre ese 5% y 20% de las actuales emisiones de CO2?
Lo que parece claro es que lo deseable, desde el punto de vista medioambiental, sería reducir las emisiones a esos niveles ya mismo, porque sus efectos no son solo inmediatos, sino a medio y largo plazo, acumulativos. Sobre todo, sin unas tecnologías bien desarrolladas de captura y almacenaje de CO2.

arboles-1

Por cierto, hay una tecnología de captura y almacenaje de CO2 muy a mano: Los grandes bosques. Pero la conversión de CO2 en materia vegetal conlleva una obligación básica: La madera que se genere no se puede utilizar posteriormente para su combustión (accidental o intencionada), porque ello sería tanto como devolver el CO2 de nuevo a la atmósfera. ¿Opciones? El compostaje, que aportaría una nueva capa de humus para la agricultura en zonas empobrecidas. O recuperar la carpintería y la arquitectura en madera como base de nuestros diseños urbanísticos. Aunque eso requiere, en especial en determinadas zonas de Europa, un cambio de mentalidad que supondría una auténtica revolución. La revolución verde.

¿Nos estamos fumando el planeta?

Archivado en (Ciencia, Medio Ambiente) por Octavio Villa el 07-11-2011

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¡Fuego!
Acaba de colgar la NASA un revelador vídeo a alta velocidad, obtenido a partir de observaciones de los incendios forestales detectados desde julio de 2002 al mismo mes de 2011.
El vídeo es una preciosidad en sí mismo, pues permite ver los avances y retrocesos estacionales de las manchas de vegetación y de las de nieve y hielo. Ahí se acaba su belleza.

http://www.nasa.gov/mission_pages/fires/main/modis-10-overview.html
Cierto es que la visión acelerada puede exagerar el efecto, pero también es cierto que el fuego aparece como un juego de mareas, con una clara intencionalidad en la mayoría de los casos.
Comienza con una visualización de Australia que impresiona, pero es más tarde, en China y el Sudeste asiático, donde se comienza a percibir una realidad muy llamativa: Cuanto más pobre es la zona, tantos más fuegos se ven. Así, el Norte y el Sur del cinturón tropical de África son auténticos tsunamis de fuego (siempre en esta visión acelerada), y pasa algo similar en Sudamérica, aunque de forma más moderada.
Los pulmones del planeta tienen la silicosis bien agarrada.

Entiendo bien que en ocasiones las quemas controladas pueden ser necesarias para limpiar zonas para la agricultura, pero también hay que dejar claro que cada kilo de materia vegetal quemada innecesariamente libera a la atmósfera una gran cantidad de dióxido de carbono, un gas que contribuye al efecto invernadero. Las limpiezas forestales pueden ser más caras, en el corto plazo, si se hacen sin quemar (por ejemplo, enterrando los desechos, o compostándolos). Pero, a largo plazo, fumarnos la capa vegetal del planeta de forma repetida llenará nuestra atmósfera de cantidades tan ingentes de CO2 que, cuando queramos darnos cuenta, es probable que tenga poco remedio.

Mientras tanto, si quiere fumarse un cigarrillo, no se olvide de salir a la calle.

¿A cuánto tocaríamos si se repartiese todo el dinero del Mundo?

Archivado en (Ciencia, Sociedad) por Octavio Villa el 03-11-2011

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Ya somos 7.000.000.000 seres humanos.

A ojos vista se percibe que la cifra es excesiva. Si fuésemos la mitad de seres humanos y contásemos con los mismos recursos, el humano medio viviría con el nivel de vida con el que vive, hoy en día, el mexicano medio. Y eso no es decir gran cosa.

Con el doble de población de la que plantea tal hipótesis, esto es, con la población real, el humano medio no supera el nivel de vida de Nigeria. Se puede argumentar que el libre mercado mundial es justo, pero no es más justo que la mera selección natural, y es razonable pensar que los seres humanos tenemos la capacidad de superar éticamente, digamos, a las amebas. Tal vez, incluso, fuésemos capaces de ser más éticos que algunos reptiles.

Distribución de copa de champagne

¡LEVANTEMOS NUESTRA COPA DE CHAMPAGNE!
Y brindemos por convertirla en algo más parecido a un tubo de cristal. Este sencillo diagrama en forma de copa de champagne representa la situación actual del reparto de los recursos con los que cuenta la Humanidad. La analogía es evidente, y para los que estamos en la copa, podría ser un motivo de egocéntrica celebración. Pues cada banda simboliza el 20% de la población total del planeta (es decir, cada banda vienen a ser unos 1.400 millones de personas). Los 1.400 millones de personas más afortunados (entre los que estamos tú y yo, sin lugar a dudas, porque yo puedo escribir esto y tú tienes los recursos para leerlo) manejamos nada menos que el 82,7% de la riqueza mundial. Sería cuestión de ver, dentro de ese grupo, quiénes son los que realmente lo manejan, pero eso es harina de otro costal.

A la harina llegan los siguientes 1.400 millones, que se reparten el 11,7% de los recursos. No es tan mala situación, porque actualmente la Tierra produce alrededor del doble de comida de la necesaria para mantener a sus 7.000 millones de habitantes, así que si un 20% se nutre del 11,7% de tales recursos… Bueno, digamos que está en el límite, pero está.

Se complica el asunto cuando se va más abajo en la tabla. El 60% restante de la Humanidad. 4.200.000.000 hombres, mujeres y niños que hacen frente al día a día con el 5,6% del total de los recursos. Repito: El 60% de la Humanidad tiene menos del 6% de los recursos. Hasta las amebas se reparten mejor los nutrientes.

OIGA… ¿Y A CUÁNTO TOCARÍAMOS?

Actualmente, circula por el mundo un capital aproximado de 63 billones de dólares.
Para entendernos, veamos unas definiciones técnicas:

E: Emisión. Incluye billetes, monedas y cheques que se encuentran en libre circulación, más los depósitos del sistema financiero en el Banco Central correspondiente..

C: Circulante. Incluye billetes, monedas y cheques emitidos por el Banco Central en libre circulación, menos los saldos en caja del sistema financiero.

Escala:

M1 = C + D1 (en este caso D1 corresponde a los depósitos en cuentas corrientes del sector privado no financiero netos de canje).

M1A = M1 + Dv + Ahv (en este caso Dv se refiere a los depósitos a la vista distintos de cuentas corrientes y Ahv son los depósitos de ahorro a la vista).

M2A = M1A + Dp (en este caso Dp corresponde a depósitos a plazo del sector privado).

M3 = M2A + Depósitos de ahorro a plazo, incluidos los de la vivienda.

M4 = M3 + Documentos del Banco Central en poder del público (Sector privado no financiero).

M5 = M4 + Pagarés de Tesorería en poder del público (Sector privado no financiero).

M6 = M5 + Letras de crédito en poder del público (Sector privado no financiero).

M7 = M6 + Depósitos en moneda extranjera del sector privado.

De lo que estamos hablando aquí, para no complicar el asunto, es del M3: Un total aproximado de 63 billones de dólares. Repartidos (sí, ya sé, a la comunista) entre los 7.000 millones de personitas que pululamos por este bonito planeta, dan la hermosa cifra de… 9.000 dólares por cabeza. ¡Bueno, -diréis- es el sueldo de un mileurista para algo más de medio año! ¡Ni tan mal!

Claro que… (y aquí vuelve el diablo capitalista)… si todos tenemos el mismo dinero (y entendamos que las posesiones también se habrían liquidado) ¿cómo hacemos para intercambiar bienes? O, peor: ¿Cómo hacemos para acumular riqueza? (de nuevo la tentación, por supuesto. Nadie es inmune).

Recordemos que nuestro sistema productivo de alimentos, bien gestionado, es capaz de alimentar al doble de la población actual. ¿No sería, pues, necesaria una reordenación del sistema de reparto, tanto de esfuerzos como de recompensas? O, lo que es lo mismo, una gran revolución mundial, a poder ser incruenta, en la que aseguremos que todos y cada uno accedamos a un nivel de dignidad, y no digo ya en el reparto de los recursos alimenticios, sino en el de las oportunidades vitales, en la educación, el acceso a la cultura, a los servicios elementales como la sanidad, la vivienda, el agua corriente, el saneamiento, la higiene pública…
Sé que este planteamiento es ingenuo. Pero ¿no lo es menos la visión capitalista cortoplacista, según la cual el éxito personal se mide en términos de la cantidad de bienes acumulados por una sola persona, familia o grupo? La acumulación de bienes por un grupo en particular, hecha a costa del empobrecimiento de otro grupo humano no lleva, a medio y largo plazo, a otro lugar que al conflicto. Quien crea que la época de las grandes guerras está superada es, simplemente, alguien que no sabe leer entre las líneas de la historia.

¿QUÉ NOS DEPARA EL FUTURO INMEDIATO?

Si mantenemos el actual ritmo de crecimiento demográfico, los expertos creen que dentro de sólo 39 años, en 2050, la Humanidad contará con 9.100.000.000 especímenes. Este crecimiento se podría ralentizar sin tomar medidas de control demográfico directas, sino indirectas: La más efectiva de todas, como ya se sugirió antes, sería algo tan sencillo como generalizar la educación para las mujeres a lo ancho de todo el mundo. Más educación significa más capacidad de control de la natalidad y de empleo femenino, y ambos reducen las tasas de natalidad.

A un ritmo de 1,85 niños por mujer, llegaremos a los 9.100 millones de habitantes en 2050. Lo peor es que el crecimiento se centrará en los países de ingresos bajos y medios. Las diferencias entre países se incrementarán, y lo mismo pasará con las tensiones internacionales.

A un ritmo de 1,85 niños por mujer, llegaremos a los 9.100 millones de habitantes en 2050. Lo peor es que el crecimiento se centrará en los países de ingresos bajos y medios. Las diferencias entre países se incrementarán, y lo mismo pasará con las tensiones internacionales.

Se trata, pues, de decidir entre dos modelos: ¿Mantenemos un sistema en el que entre el 60% y el 80% de la población mundial es la esclava virtual del resto, y nos arriesgamos a mantenerles bajo el control de las armas -como muy expertamente hacen los Estados Unidos y sus aliados- o a una revolución mundial a medio plazo? ¿O nos decidimos por optar por un modelo ético en el que el objetivo no sea la acumulación, sino el reparto equitativo, la dignificación de la vida de cada uno de los humanos de este bonito planeta?

La elección puede ser más relevante de lo que parece. Tal vez se trate de elegir entre la extinción de la especie o su viabilidad.

¿Se comerá el Tercer Mundo al primero? (En Polinesia han comenzado con un ejecutivo)

Archivado en (Sociedad) por Octavio Villa el 19-10-2011

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Publica mi buena amiga Rosalía Sánchez en El Mundo una historia de esas que parecen un bulo, pero que, por su reputación y profesionalidad, así como por los datos que aporta, no me queda más remedio que creer.

Stefan Ramin y Helke Dorsch, en unas vacaciones anteriores, en el Caribe

Stefan Ramin y Helke Dorsch, en unas vacaciones anteriores, en el Caribe

Stefan Ramin, un consejero ejecutivo de Hamburgo de 40 años parece haber sido el plato fuerte de un ritual caníbal ocurrido en la isla de Nuku Hiva, en la Polinesia. Según su novia, Heike Dorsch, habían llegado en catamarán a esta isla el pasado 16 de septiembre, y Stefan estaba decidido a seguir el camino descrito por Herman Melville, el autor de Moby Dick, en ‘Taipi, un edén caníbal’. Avisado estaba.
Pero a Stefan, como buen occidental, los rumores de prácticas atávicas no parecían preocuparle, al menos no tanto como para ceder ante la descripción de un paraíso virgen para aquellos que logran llegar a la zona conocida como la cazuela de los aborígenes, evocador nombre que supone todo un aviso. Stefan lo logró. Entró directo en la cazuela.
Tres semanas atrás, Stefan Ramin se despidió de su novia y se fue junto a un guía local, Henri Haití, a la que él creía que sería una excitante expedición. Lo fue, pero no para él.

A Stefan, Haití le había tentado con una supuesta cacería de cabras salvajes, lo que le vendió como una tradición ancestral de la zona más montañosa de Nuku Hiva. Pero la cabra era él.
La zona más montañosa de Nuku Hiva, en la Polinesia Francesa.Para más regodeo, el guía volvió y le dijo a la novia, Heiki, que Stefan había sufrido un accidente y necesitaba ayuda. Pero, una vez en el bosque, la encadenó y la violó. Y la abandonó allí. Sin hacerla servir de segundo plato.
Fue gracias a esta circunstancia que se pudo saber el destino de Stefan, porque Heiki pudo así avisar a las autoridades. La primera búsqueda fue infructuosa, pero posteriormente las gestiones de la diplomacia alemana lograron que el ejército se implicase, descubriendo en la zona más montañosa de la isla unos restos humanos calcinados, entre ellos varios huesos, dientes, un amasijo de pelo y las ropas de Stefan.
Varios expertos locales confirmaron que los restos encontrados son los de una víctima reciente de un ritual caníbal del que se pensaba que había sido erradicado de las costumbres de los pobladores de la isla a lo largo del siglo XX.
La alegoría es evidente. Joven ejecutivo occidental de éxito se va a una isla exótica con la confianza un tanto prepotente de quien visita un parque temático y acaba siendo la pièce de résistance en un ritual de los que en occidente vemos como primitivos. El mundo es más grande de lo que occidente piensa.

¿Mató la curiosidad al gato?

Archivado en (Sociedad) por Octavio Villa el 18-10-2011

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Playa de Poniente, espigón. Lunes, 17 de octubre, cinco de la tarde. Un joven se cae entre las enormes piedras de la escollera y queda encajado, boca abajo entre las rocas y con la marea subiendo…
Gracias a la casualidad, otro joven le oye y se monta un gran operativo para rescatarle, mientras las olas se van acercando más y más.

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Inevitablemente, se forma el clásico corrillo de curiosos, entre el que me incluyo, si bien con la liviana disculpa de ser periodista. A ratos, aquello parece el cine, con todo el mundo esperando un final feliz. Otras veces se asemeja más a una clase de ingeniería, con casi todos dando sus opiniones: “Ah, manín, yo la grúa la habría llamado dos horas antes”. “Pues no, Josín, eses piedres hay que les levantar con más cuidao”… Al cabo de las horas, somos ya centenares. Sólo falta el acomodador y el vendedor de palomitas.

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¿Por qué? La lógica mecanicista dicta que, una vez avisados los equipos de emergencia, nadie debería estar estorbando las labores de rescate. Y a todos nos repele la morbosidad ¿o no?

Tal vez sea por aliviar mi propia conciencia, pero a mi mente acude la teoría de la selección natural. Una de nuestras características como especie es, precisamente, la curiosidad. Nos interesa, o debería, todo lo que nos rodea. Lo raro, lo inesperado, puede ser un peligro, y si estamos alerta tenemos más probabilidades de sobrevivir.
Además, de lo cotidiano se aprende poco, de lo nuevo o inesperado, mucho. Así que, a la larga, una especie curiosa e inteligente tendrá más opciones de supervivencia que una indiferente a su entorno.
Dicho de otra forma, la selección natural ha favorecido la curiosidad como característica de la especie. Y eso lo saben bien los diseñadores de programas basura para el consumo de masas.

Dicho lo cual, entiendo muy bien que algunos padres con hijos pequeños les tuviesen, como les tuvieron, un buen rato allí, para que aprendan de la experiencia ajena. Lo que me extraña más es que esos mismos padres permaneciesen allí cuando ya era evidente que los niños estaban entre aburridos y asustados. Por no decir aterrados.

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La curiosidad mató al gato, al mono y al humano, pero los humanos aprendimos y aprendemos gracias a ella, y seguimos adorando a la curiosidad al extremo del morbo.


PD: Aportación de José Carlos Loredo, profesor de Psicología de la UNED:

No creo que existan rasgos psicológicos innatos.
Sí puedes decir que, en un ambiente normal (o sea, sin deprivaciones sensoriales o cosas así),
un bebé es activo y se interesa por lo que le rodea, pero
eso no significa que sea innato en el sentido de que haya una causación desde los genes hasta el comportamiento; además, conceptos como “curiosidad” y otros similares están cargados de connotaciones culturales y son muy imprecisos.
Por otro lado, si decimos que la curiosidad es innata y cosas así, ¿qué pasa cuando alguien carece de ella? De hecho hay personas que pasan de todo, son indiferentes, etc. ¿Es que están enfermas?

¿Cuál es nuestro sitio en el Universo?

Archivado en (Ciencia) por Octavio Villa el 17-10-2011

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Prescindiendo de consideraciones trascendentales, quiero iniciar este blog con una visión que, si bien no del todo exacta, sí que ayuda a ver cuál es nuestro sitio en el Universo. El video es ya muy conocido y en los comentarios traducidos del inglés al castellano se han cometido errores de bulto, como el de hablar de billones de años luz donde en castellano se debe hablar de miles de millones de años luz.
Con todo, es una visión preciosa que puede ayudar a ver tanto la insignificancia que somos, lo cual no deja de ser un tópico muy manido, como, por otra parte, la maravilla de que en un punto tan pequeño del Universo se hayan dado las circunstancias necesarias como para que la materia cobre vida y para que esa vida llegue a un nivel de inteligencia suficiente como para comenzar a entender al propio Universo.

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Dicho de otra forma: Somos la consciencia efímera del propio Cosmos. Nos debemos y le debemos, por ello, un respeto que se debe traducir en afán de conocimiento y en el propósito de perdurar como especie y de mejorar la vida de cada uno de nosotros.

POR OCTAVIO VILLA SÁNCHEZ

Redactor El Comercio
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El Comercio TV

 



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