Portugal, un laboratorio para el Principado
Archivado en (Sin categoría) por Admin el 04-08-2010
España ya no es lo mismo y los extranjeros se han dado cuenta de ello. Ahora, en cualquier bar de Portugal no es extraño que un grupo de nativos se arrebate al son de «illa, illa, illa, Villa maravilla». Lo comprobaron ayer los alumnos de la Universidad Itinerante de la Mar (UIM), de visita en Portimao. La anécdota evidencia que el éxito de la selección traspasa fronteras. Si en el paÃs no es raro encontrarse banderas en los balcones, fuera los jóvenes de otras nacionalidades compiten ya por lucir camisetas de la Roja.
Es la última enseñanza de una expedición, la de la UIM, que se inició el martes 20 de julio en Avilés y que encara ya su recta final tras visitar Oporto, Lisboa, Porto Santo, Madeira y Portimao. La travesÃa ha permitido acercarse al espejo del extranjero, al cómo nos ven desde fuera, pero también constatar cómo en otros lugares las autoridades se enfrentan a los mismos problemas que en Asturias. En el Algarve, por ejemplo, «también sufrimos la invasión de las plantas crasas», lamentó la bióloga lusa Sara Roda. Esta profesional se encargó de liderar una exploración a las marismas del rÃo Alvor. AllÃ, la especie africana campa a sus anchas. Se trata de una especie de cactus de buena planta «que tiene hojas triangulares para almacenar mucha agua; se adapta bien y quien no conoce sus efectos, puede pensar que es bonita», explicó. Sin embargo, la crasa «coloniza el suelo que antes ocupaban otras especies autóctonas, mucho más feas, pero con una importante función: sus raÃces fijan los arenales, cosa que la crasa no hace». Las consecuencias para la cadena alimentaria son varias, porque la falta de arena «acaba con las marismas, que son auténticas maternidades para peces que se crÃan aquÃ, y que sólo cuando han crecido, salen al mar y de ahà pasan a nuestro plato».
¿Cómo se frena a una planta? Las leyes lusas están prohibiendo la introducción de este tipo de especies invasoras. En Asturias «el plan de ordenación también impide estas colonias, pero de vez en cuando hay que hacer batidas para arrancar de raÃz las plantas», completa el catedrático de GeografÃa Tomás Cortizo.
La historia de Portimao (literalmente ‘puerto de hombre’) tiene otros guiños para Asturias. Esta ciudad del Algarve contaba 74 barcos de pesca en los años 50 y exportaba higos y algarrobas. Sin embargo, la crisis del sector primario obligó a virar la atención de los nativos hacia el cultivo del turismo. Como en el Principado, el sector del ocio está desarrollándose con un pie metido en el cine. «Estamos en conversaciones con productores americanos que quieren hacer aquà unos grandes estudios porque encuentran un recurso que se nos habÃa pasado por alto: la luminosidad», ilustró el alcalde de la localidad, Manuel da Luz.
Son las últimas lecciones para una tripulación que encara ya la última travesÃa. Ayer, a las 20 horas, el comandante ordenó iniciar las labores de largada. El barco-escuela Creoula navega ya rumbo a Lisboa, última etapa de la aventura atlántica de la UIM.
Fuente: El Comercio Digital






Buena suerte en lo que queda de travesÃa, decidle a Sara lorbada que se cuide y que la echo mucho de menos.