SON TRASCENDENTES LOS FANTASMAS
Archivado en (Sin categoría)por Ramón Muñiz on 08-08-2011
La chica proyectada en la pantalla es una alumna del Creoula de la expedición de 2010, justo el dÃa antes de terminar la aventura, contando lo que se lleva de ella. El chico que la escucha, un alumno de 2011, que mañana embarcará y no sabe lo que se le viene encima. Es probable que el año que viene, el joven del polo blanco trascienda y aparezca a su vez proyectado, en esta sala militar de Lisboa, narrándole a un nuevo aspirante su experiencia.
Estamos de paso, pero necesitamos sentir que somos nosotros al menos los que marcamos ese paso. El dÃa en que te ves como los demás, corres el riesgo de no luchar ya por ser tu mismo.
Hay en la expedición un profesor, a punto de jubilarse. Dice que nos da de todo lo que tiene pero que por favor, no le pidamos tiempo. Es lo único que ya no regala. Se le ve al decirlo el miedo de quien sabe que no le queda mucho. Exprime el momento con una acusada personalidad. Cae bien a los jóvenes, él, tan canoso y sin embargo, tan parecido a los chavales.
Llamé a esta foto fantasmas porque recuerdo el momento exacto en el que abrà el corazón de esa portuguesa del video con la cámara y la pregunta como bisturÃ. Ese dÃa ella era mi familia. Todos con los que llevaba dos semanas navegando en el Creoula lo eran. Nos sentÃamos unidos, especiales, únicos. Un dÃa, a mitad de la travesÃa, el comandante me dejó ver un libro con la historia del barco. Recuerdo ver en él fotos y más fotos de otros jóvenes parecidos a nosotros, poniendo sus manos en nuestro timón, paseando por nuestra cubierta, limpiando nuestra cocina. Recuerdo sentirme turbado al descubrir que en ese barco en el que nos veÃamos especiales éramos unos más. Recuerdo alejarme del libro, no tocarlo más, no hablar de él a nadie.
Olvidar su lección. Hasta hoy.






