Dicen que el diamante es el mejor amigo de la mujer, y aunque existen otras muchas piedras preciosas, la tradición obliga que en toda pedida de mano, celebrada meses antes de la boda, la novia debe recibir un anillo de compromiso como prueba de una promesa eterna. El día del enlace, las alianzas son las grandes protagonistas, ya que con ellas queda sellado el matrimonio, tras el tradicional "Sí, quiero".